Creo que la mayoría de las abuelas son consentidoras con sus nietos, pero cuando da la casualidad que a ellas les gusta la cocina no dudan ni un segundo en preparar dulces recetas para los niños, así es como siempre ha sido mi mamá con mis dos sobrinos y con mi hijo Rafael, mientras ellos estén dispuestos a probar sus recetas ella esta mas que feliz de hacerlas.
Esta es una foto del 2 de diciembre de 2021, se la fecha porque me la envió mi hermana por Whatsapp y se respaldó en mi nube, en ella están mi sobrino Lucas y mi hijo Rafael degustando unas deliciosas pavitas rellenas de mermelada de fresa que mi mama había hecho, no era una ocasión especial, simplemente otra tarde más en que mi hermana venia visita con mis sobrinos a la casa.
Estos recuerdos me hacen atesorar la cotidianidad de nuestros días, donde cualquier hecho puede convertirse en algo especial, pues por mucho que se acostumbren a que mi mamá les tenga preparado alguna merienda sabrosa, ellos siempre reaccionan con alegría y sorpresa, incluso anticipando el momento en que la abuela los llame para darles algo de comer, dejando de lado sus juegos o lo que estén haciendo en ese momento para correr hacia la cocina, no sin antes lavarse las manos porque sino no se les da nada 😊
Yo por otro lado no tuve la dicha de disfrutar de mis abuelas, por mi lado paterno ella había muerto muchos años antes de mi nacimiento, mientras que por el lado materno ella murió cuando yo tenía dos años, aunque la conocí no tengo ningún recuerdo de ella, por eso valoro mucho que mi mamá pueda estar presente para mis sobrinos y mi hijo, demostrando todo su amor de formas tan dulces.
Esta es mi entrada al Concurso TBT una foto una historia un día de esos.