Un estanque de peces para relajar
Fue entonces cuando al pasar por dentro del lugar un poco cercano al área de la cómoda vimos un estanque de peces, yo había estado algunas veces allí pero nunca me había detenido a observar, pero minutos antes mi hijo estaba llorando por la incomodidad del aparato y quería que el se distrajera alli y además aprovechar de comprarle una camiseta, al llegar mi hijo dirigió su mirada al estanque y una vez hecho eso dejó de llorar inmediatamente, sus ojos se iluminaron y estaba muy emocionado observando el tamaño de los peces, estos eran de los conocidos como pez carpa, algunos eran más grandes que otros, eran naranja, otros blancos o con manchas de color muy hermosas, el estanque estaba dividió en varias partes donde en algunas se notaban que los peces aún eran pequeños y quizá por eso no estaban todos juntos.
Una vez en parque vimos el estanque que estaba lleno de peces enormes, allí podíamos incluso meter la mano en el agua y ver como los peces se acercaban, mi hijo disfrutó mucho allí, además pasado un rato una garza blanca llegó al estanque y se poso de forma majestuosa y elegante en la orilla como si quisiera ser admirada por nosotros. A veces los placeres de la vida está en la observación del entorno, en donde podemos disfrutar de lo maravilloso que nos rodea, esto es lo que me enseñó mi hijo, el no vio los animales como los vemos los adultos, el los vio con los ojos de asombro , con esa inocencia y sorpresa que todo niño tiene.
Esta es mi entrada al concurso TopFiveFamily Observa Piensa Escribe. Invito a participar a