Hice ese preámbulo económico debido a que yo sé hasta donde me alcanza la sabana para arroparme. Eso es primordial hoy en día en este país.
Entonces saque muy bien las cuentas y decidí junto a mi esposa salir de la regla y comprar comida de la calle, a nosotros no nos gusta mucho comer de la calle, primero por precaución y por cuidar nuestra economía, como bien saben todos los que vivimos en Venezuela el sistema económico inflacionario es una locura total.
Pero que mejor que comprar cachapas para disfrutar de un buen almuerzo, así que agarre mi carro y me fui a un sitio donde tenía más de 2 años sin comprar allí, normalmente siempre compramos es la masa para hacer las cachapas en la casa, pero por falta de agua en mi hogar mi esposa me recomendó que la compre ya hechas de esta manera nos evitamos de gasto agua en lavar todo lo que se ensucia para hacer las cachapas en casa.
Tenía dos años sin comprar chacapas en ese sitio, sin embargo, en agosto cuando visitamos la familia de mi esposa en guarico, alli comimos chachapas de maíz recién cosechado, es más puede decir que el maíz se agarró directo de la planta luego pelado molido y la plancha, eso tienes que vivirlo de verdad que es una delicia.
Bueno las cachapas de hoy no puedo negar que también estaban muy sabrosas, en ese sitio siempre preparan cachapas y en pandemia a pesar del problema del virus, la Sra. dueña del negocio me comento que no la paso muy fácil, porque no tenía ventas y fue mucha perdida para ella.
Actualmente, se están recuperando, pero puedo expresar con propiedad siguen siendo muy sabrosas esas cachapas. Yo disfruté mucho y mi almuerzo de hoy estuvo genial