Evaporador
imagen de mi propiedad
Otra vez el carro.
Si otra vez el carro, no les ha pasado que pareciera que las cosas tiene oído, me refiero a que escucha justo cuando uno habla al respecto del dinero que le cae un dinero, sobre todo cuando son algunos pagos y justo en ese momento las cosas se dañan o te anuncian que se van a dañar, pues a mí me pasa.
Pero estoy seguro de que a más de uno también le pasa, o estoy equivocado. Jajaja bueno lo digo en tono de broma, sin embargo, el comentario hasta parece verdad, pues así me pasa muchas veces y en este caso me paso este viernes, para ser mas exacto el jueves, pues si el jueves el carro comenzó con una falla justo después que cobre parte del bono de navidad.
Hoy sábado no me quedo de otra que buscar la solución en vista que de por lo menos tenía algo de dinero que según mis cuentas podía disponer para reparar o por lo menos tratar de reparar la falla, ya que el aire acondicionado del carro no es que sea algo de extrema necesidad, pero si se puede arreglar y sale económico, sencillamente lo hago.
Así que hoy sábado, después de hacer mis labores habituales, me fui donde un mecánico de aires acondicionados que conozco de hace muchos años. Le planteé la situación de que el aire que de repente dejo de enfriar y solo estaba soplando.
El de inmediato tomo las medidas de presión del gas y efectivamente le faltaba gas, así que se puso a revisar al ojo con un pote de mantequilla lleno de jabón con mucha espuma para ver si era una fuga de gas.
Después de colocarle jabón a todas las uniones y partes que el sabe que muchas veces por allí puede tener fuga, se dio cuenta de que la fuga estaba en el evaporador del aire acondicionado, así que de una se puso a desarmar esa pieza para sacarla de allí y luego ir a soldar.
Una vez que arreglo esa fuga coloco todo, armo las piezas, hizo limpieza del sistema de tuberías, cargo el gas correspondiente y listo.
La pieza quedó como nueva y de una comenzó a funcionar el aire acondicionado.
Venezuela brillará siempre, a pesar de su oscuro gobierno.
«No existe el socialismo ‘seguro’. Si es seguro, no es socialismo. Y si es socialismo, no es seguro. Las señales del socialismo apuntan cuesta abajo a menos libertad, menos prosperidad, cuesta abajo a más desorden, más fracaso. Si los seguimos hasta su destino, llevarán a esta nación a la bancarrota».
Cita de Margaret Thatcher