Vuelvo a la familia de #TopFamily y a la iniciativa de mi amigo , los #JuevesDeTBT, con la certeza de que los recuerdos deben crecer como alas para ayudarnos a volar.
Imaginen a esa niña —la misma que hoy les escribe— en su fiesta de graduación de preescolar, sentada junto a su maestra y sosteniendo en sus manos su muñeca favorita. Esa niña que ven en la instantánea en blanco y negro, que hoy soy yo, llevaba un vestido azul que su mamá le había confeccionado. Los zapatos le quedaban un poco grandes, pero había que usarlos: "Hay que gastarlos antes de que se te queden pequeños", le decían. Eran algo costosos.
Solo alguien con mirada aguda podría preguntarse por qué la niña está sentada y no de pie, como suele verse en las fotos de graduación. A otros quizá no les llame la atención, pero esa imagen a veces se cuela en mis sueños y, tal vez, incluso en mis actitudes cotidianas...
A esa niña —la que está sentada allí, la que hoy soy yo—, semanas atrás le habían diagnosticado una enfermedad. Los médicos le prohibieron caminar: la enfermedad de Legg-Calvé-Perthes (o necrosis avascular de la cabeza femoral) podía condenarla de por vida a una silla de ruedas si intentaba levantarse o caminar. Por eso debía permanecer inmóvil, sin pararse ni arrodillarse, hasta que el hueso dejara de deteriorarse.
Esa niña de la foto —que ahora soy yo— no pudo caminar durante más de un año, pero no faltó ni un solo día a la escuela. Mis padres me llevaban en silla de ruedas, las maestras me cargaban para ir al baño y mis compañeros se turnaban para ayudarme. Nunca me sentí diferente; no recuerdo ese tiempo como triste. El apoyo fue tan grande que el reposo absoluto y prolongado no fue un problema para mí.
Cuando me dieron el alta y me ordenaron caminar, no pude hacerlo de inmediato. Necesité meses de rehabilitación intensiva. Con el tiempo, todo volvió a la normalidad, y a veces ese episodio de mi vida queda tan guardado que casi lo olvido. Pero hoy es día de celebrar lo bueno y la gracia de exhibir una sonrisa. Por eso comparto esta foto con ustedes en este #JuevesDeRemembranzas.
✨ ¡𝑮𝒓𝒂𝒄𝒊𝒂𝒔 𝒑𝒐𝒓 𝒍𝒆𝒆𝒓! ✨
𝑺𝒊 𝒂ú𝒏 𝒏𝒐 𝒎𝒆 𝒄𝒐𝒏𝒐𝒄𝒆𝒔: 𝒔𝒐𝒚 𝒏𝒆𝒖𝒓ó𝒍𝒐𝒈𝒂 𝒚 𝒆𝒔𝒄𝒓𝒊𝒕𝒐𝒓𝒂 𝒄𝒖𝒃𝒂𝒏𝒂, 𝒎𝒂𝒅𝒓𝒆, 𝒎𝒖𝒋𝒆𝒓 𝒚 𝒔𝒐ñ𝒂𝒅𝒐𝒓𝒂 𝒒𝒖𝒆 𝒆𝒏𝒄𝒐𝒏𝒕𝒓ó 𝒆𝒏 𝑯𝒊𝒗𝒆 𝒖𝒏 𝒉𝒆𝒓𝒎𝒐𝒔𝒐 𝒆𝒔𝒑𝒂𝒄𝒊𝒐 𝒑𝒂𝒓𝒂 𝒗𝒐𝒍𝒂𝒓.
𝑬𝒍 𝒕𝒆𝒙𝒕𝒐 𝒚 𝒍𝒂𝒔 𝒊𝒎á𝒈𝒆𝒏𝒆𝒔 𝒔𝒐𝒏 𝒅𝒆 𝒎𝒊 𝒂𝒖𝒕𝒐𝒓í𝒂, 100% 𝒉𝒖𝒎𝒂𝒏𝒐𝒔 (𝒔𝒊𝒏 𝑰𝑨).
𝑩𝒂𝒏𝒏𝒆𝒓 𝒅𝒊𝒔𝒆ñ𝒂𝒅𝒐 𝒑𝒐𝒓 𝑳𝒖𝒎𝒊𝒊.
¿𝑻𝒆 𝒈𝒖𝒔𝒕ó 𝒆𝒔𝒕𝒂 𝒑𝒖𝒃𝒍𝒊𝒄𝒂𝒄𝒊ó𝒏? 𝑽𝒐𝒕𝒂, 𝒄𝒐𝒎𝒆𝒏𝒕𝒂 𝒐 𝒓𝒆𝒃𝒍𝒐𝒈𝒖𝒆𝒂 𝒑𝒂𝒓𝒂 𝒂𝒚𝒖𝒅𝒂𝒓 𝒂 𝒅𝒆𝒔𝒑𝒍𝒆𝒈𝒂𝒓 𝒆𝒔𝒕𝒂𝒔 𝒂𝒍𝒂𝒔. 💛