Con la aventura de esta semana el viaje tan esperado a España, abrazar a dos de mis tres hijos, el otro se ha quedado en Venezuela y con el castigo de que todos los días se nos iba la luz.
La T4 es enorme y aunque mi hija me explico que tenía que agarrar el tren para salir de allí, menos mal siempre hay alguien que nos guíe para tomar la salida.