Me ha llevado mi hija a matar dos pájaros de un tiro. A conocer a la sobrina nieta, la niña que tuvo mi sobrina, entregarle los regalos que le mandaron de Venezuela y a recorrer lugares que visite hace 4 años.
Estuve en la casa natal de Cervantes hace 4 años y le decía a mi hija ya lo visite vamos a otro lugar. Resulta que habían cambiado algunas cosas dentro de la exposición, ahora veríamos la vestimenta de la época.
Creó que ya aprendí a no llevarle la contraria a mi hija, si ella indica que vamos a disfrutar de un espacio aunque ya lo hemos visitado, es porqué hay algo diferente.
Se me quedan fotografías sin compartir, busco las más destacadas, sin duda los viajes para mi se vuelven aprendizajes, mantener la mente activa, disfrutar la familia y conocer a los nuevos integrantes se vuelve maravilloso.
Había cola para entrar, nos preguntaron por sus estadísticas si alguien venía de otro país, presentes un argentino y una venezolana. Había un rincón para que pintaran los niños y teníamos dos allí. Mi hija se quedó cuidandolos para que la sobrina y yo hiciéramos el recorrido.
Para cerrar fuimos al centro comercial Oasiz a disfrutar de un helado. También la visite la ocasión pasada, pero estaba tan nueva que no estaban llenos los locales, ahora tiene full de tiendas, entramos en Action una súper barato todo. Bueno así le parecía a mi hija.
Disfrutar de los espacios y compartirlos con ustedes me encanta, me los puedo imaginar visitándolos pronto.