Un buen fin de semana entre visitas y café. Poco a poco voy visitando o me vienen a encontrar la familia. Y los venezolanos somos generosos y agradecidos de todo lo que logramos, pero los españoles llenan la mesa full de comidas. La verdad es que tienen abundancia en sus mesas y mucha variedad. Una mezcla que resulta maravillosa entre lo que dejamos allá y lo que se está formando aquí.
Estoy agradecida en verdad no sabía que tanta gente quiere verme y que les cuente cómo vamos en casa.
Mi hija de desayuno panquecas es como estar en casa.
Creó que lo que hago es comer, caminar y volver a comer. Me resulta difícil almorzar a las 3 pm mi cuerpo a las doce del mediodía como es en Venezuela pide la comida. Mi hija dice cuando tengas hambre tu comes y punto. Cuál es la diferencia para que los españoles aguanten y es que tienen entre comidas o como yo las llamo meriendas.
Aquí no he cocinado ni un huevo frito, mi hija y mi yerno preparan todo, como trabajan mucho, son comidas para dos días. Me compraron los ingredientes para hacer quesillo, leche condensada, huevos, vainilla y azúcar. Pronto la estaré haciendo.
Me falta otro sobrino por visitar pero estaba en la graduación de su hijo. Con José Miguel no lo había visto desde el anterior viaje afrontó graves problemas de salud por la diabetes, le hicieron un transplante después de esperar y ver la gravedad de su caso. Asusté a mi hija cuando le dije que se había fracturado los dedos de un pie y que sino sanaba se lo cortaban, ella estaba de viaje mando a su esposo que lo llevará al hospital donde le habían hecho el transplante.
Resulta que los medicamentos para que no rechazará el órgano le habían causado osteoporosis y se había fracturado sin ningún golpe. Ahora está bien, con su control no ha vuelto a presentar problemas.
La medicina te puede matar aquí o allá sino hay personas pendientes.
Me paseo por los automercados disfrutando de la variedad de marcas de café y de otros productos. En Venezuela hay de todo ahorita pero costoso.
Disfruto de las caminatas libremente y con poco peligro. El calor comenzó y tengo prohibido salir de 1 pm (13 h) hasta las 5 pm (17 h) aproximadamente. Palabras de mi hija: los viejitos no salen a esas horas. Y buscan las sombritas por las aceras.
Tiene planeado un viaje a Málaga, allí estaremos en casa de una de las trillizas, amiga desde Venezuela. Allí hay playas y una habitación en su casa. Todavía no hemos podido cuadrar con la familia de Archena Murcia.
Ya veremos, no quiero cansarme mucho, disfruto a mis hijos y mientras tanto veo los apagones en Venezuela.