Cuatro horas sin luz y faltando pocas horas para un viaje muy esperado. Las fallas de luz aumentan y aunque sabemos la verdadera causa, nos aferramos a que todo tiene que mejorar después de empeorar.
Igual tratamos de mantenernos en contacto, conectados con la vida, con el día a día. No hacemos nada con agotarnos, deseamos y esperamos, simplemente nos mantenemos optimistas y atentos. Soportamos con un aguante venezolano.
Ya vendrán días de celebración verdadera en libertad relativa, porque el mundo lo limitas tú. Me preocupan las plantas, las mascotas, los vecinos, la familia, los amigos. Todos son mi mundo más cercano. He tratado de dejar todo limpio y acomodado. Pero la vida tiene siempre muchas vueltas y a veces despedidas. Me esfuerzo por seguir aquí presente día a día.
Atraparé lugares nuevos y lugares ya vividos. Son lugares que conocemos la diferencia es como nos sentimos en ellos. Nunca me olvido de mis comienzos y nunca sabemos donde estarán los finales. Siempre debemos estar preparados para dejar palabras de animo y momentos acaparados en la cámara. Ya es otro día, el día de un nuevo momento.