Hola queridos amigos de Hive especialmente a la comunidad de DClub saludos y bendiciones, hoy les traigo esta pequeña reflexión, espero les guste.
5 herramientas en las que debemos trabajar constantemente y no olvidar que cosechamos lo que sembramos que nuestros éxitos no pueden crecer por el fracaso de otras personas y que todo cuanto hagamos en nuestra vida va a depender de los planes que Dios tiene para nosotros y que debemos de caminar siempre bajo su gracia infinita
Hacia adelante: porque debemos tener claro hacia dónde van nuestros pasos, pidiendo la dirección de nuestro padre celestial y seguir confiado creyendo en su palabra tal como lo manifiesta en el “Salmo: 37.23. El señor guía los pasos del hombre lo afirma si le gusta su conducta”.
Hacia atrás: para ver de dónde nos ha sacado nuestro padre, y seguir confiando ya que sus caminos nos llevaran a la tierra que le prometió a nuestro padre a la tierra que emana leche y miel tal como lo manifiesta en “Deuteronomio: 6.10. Y cuando Yave te haya llevado a la tierra que juro darte, pues se lo dijo a tu padre Abrhan, Isaac y Jacob, con ciudades grandes y prosperas que tú nos edificaste”.
Hacia arriba: para dar gracias a Dios por todas las bendiciones que recibimos, por la dicha de dar y recibir amor, paz, salud, prosperidad, por tener un techo, por tener un hogar, por la familia y los amigos, y por vida que nos permite disfrutar tal como lo dice en Jeremías 17.7. Bendito el que confianza en Yave y en él pone sus esperanzas.
Hacia los lados: para ver quienes te están apoyando en los momentos difíciles, ya que es ahí donde sabemos quiénes son los verdaderos amigos tal como lo manifiesta Proverbios 17.17. un amigo te querrá en todo momento, te ha nacido un hermano en previsión de días malos.
Hacia abajo: para asegurarte que no pisas a nadie pues la paz siempre debe reinar en tu vida y conservar los amigos debe ser el propósito ya lo establece, Eclesiastés 4.10. si uno cae, su compañero lo levantara pero, hay del que esta solo si cae, nadie lo levantara.
Bibliografia.
Criemos a nuestros hijos bajo la ley de Dios y enseñémoslo a ser temeroso de Él y respetar sus leyes.