Siempre me he preguntado sobre la existencia de un amor superior o por encima de todas las cosas. Una gran inquietud como ser humano buscando una explicación para llegar a experimentar ese verdadero amor que es superior a todas las cosas.
No pude descubrir esta inquietud hasta que decidí comenzar una relación muy íntima con Dios y conocer el gran sacrificio del que habla la Biblia que Dios hizo por toda la humanidad. Al profundizar mi relación con Dios, descubrí el secreto de ese gran amor que es superior a todas las cosas.
Dios quiso de corazón hacer visible su amor permitiendo el doloroso sacrificio de su Hijo Jesucristo para mostrar a todos los hombres que Dios nos ama.
Al revisar la naturaleza de Dios pude encontrar que Dios es el amor mismo. Su palabra dice:
El que no ama no conoce a Dios, porque Dios es amor (1 Juan 4:8).
La palabra confirma que llegar a conocer a Dios implica llegar a conocer el amor, sencillamente porque Dios es amor.
La fluidez del conocimiento de Dios discurre como la esencia misma del amor. Dios ama y expresa el amor mediante un sacrificio, que es su propio Hijo Jesucristo. Todo el que cree en Jesús ha recibido el amor de Dios y esa es la esencia del conocimiento de Dios, que creamos que Jesús es el Hijo de Dios y que Dios nos lo envió por amor para liberarnos para siempre de la maldición del pecado.
Dios nos amó tanto, que prefirió que el castigo que merecíamos, lo llevara su propio Hijo en la cruz.
Lo que Dios exige de nosotros es que tengamos fe y creamos verdaderamente que en Jesús se manifestó su amor por nosotros.
Esto no termina ahí, pues tan pronto como Jesús ascendió al cielo, el Señor permitió que su amor permaneciera en nosotros como un sello en nuestros corazones, por eso, la palabra de Dios dice:
y la esperanza no avergüenza; porque el amor de Dios ha sido derramado en nuestros corazones por el Espíritu Santo que nos ha sido dado (Romanos 5:5).
Esto nos aclara, que el amor de Dios vive en nosotros a través del Espíritu Santo, que Dios derramó en nuestros corazones. Es verdaderamente asombroso que dentro de nosotros habite la pureza del amor de Dios para comenzar a tener una relación más limpia y pura con Dios a través de Su Espíritu y además, el amor de Dios nos ayuda a tener una mejor relación con nosotros mismos y con los demás.
No podemos dudar que dentro de nosotros habita el amor más grande que es superior a todas las cosas y que Dios disfruta compartiendo ese gran amor con nosotros.
Imagen source
The greatest love that can exist.
I have always wondered about the existence of a love that is greater or above all things. A great restlessness as a human being looking for an explanation to get to experience that true love that is superior to all things.
I was not able to discover this concern until I decided to begin a very intimate relationship with God and learn about the great sacrifice that the Bible speaks of that God made for all mankind. As I deepened my relationship with God, I discovered the secret of that great love that is superior to all things.
God willed from His heart to make His love visible by allowing the painful sacrifice of His Son Jesus Christ in order to show all men that God loves us.
In reviewing the nature of God I was able to find that God is love itself. His word says:
He that loveth not knoweth not God: for God is love (1 John 4:8).
The word confirms that coming to know God implies coming to know love, simply because God is love.
The fluidity of the knowledge of God runs as the very essence of love. God loves and expresses love through a sacrifice, which is his own Son Jesus Christ. Everyone who believes in Jesus has received the love of God and that is the essence of the knowledge of God, that we believe that Jesus is the Son of God and that God sent him out of love to us to free us forever from the curse of sin.
God loved us so much, that he preferred that the punishment we deserved, his own Son should bear it on the cross.
What God demands of us is that we have faith and truly believe that in Jesus his love for us was manifested.
This does not stop there, because as soon as Jesus ascended to heaven, the Lord allowed his love to remain in us as a seal in our hearts, therefore, the word of God says:
and hope does not put to shame; for the love of God has been poured into our hearts through the Holy Spirit who has been given to us (Romans 5:5).
This makes it clearer to us, that God's love lives in us through the Holy Spirit, which God poured into our hearts. It is truly amazing that within us dwells the purity of God's love to begin to have a cleaner and purer relationship with God through His Spirit and furthermore, God's love helps us to have a better relationship with ourselves and with others.
We cannot doubt that within us is the greatest love that is superior to all things and that God enjoys sharing that great love with us.