Querido amigo de la comunidad "DClub". Que Dios siga bendiciendo tu vida y tu familia. Recientemente hemos estado compartiendo una serie de temas relacionados con la familia, que se debe precisamente a la situación caótica que hemos estado viviendo por la crisis económica mundial y la emergencia sanitaria, producto de la pandemia, que afecta directamente a la familia en general y a su entorno.
Lo importante en todo esto es entender que si nuestra familia tiene como fundamento el consejo de Dios, seguramente saldremos fortalecidos en medio de las circunstancias adversas que se presenten en la vida familiar. Es bueno recordar la enseñanza que el Señor Jesús dio a sus discípulos, cuando les habló del hombre que construyó su casa sobre la roca y el otro que la construyó sobre la arena. El que construyó sobre la roca se llevó la mejor parte de la enseñanza, porque tomó las sabias palabras del Señor como fundamento de su casa.
Quien, pues, escuche estas palabras mías y las ponga en práctica, lo compararé con un hombre sabio que construyó su casa sobre la roca. Y descendió la lluvia, y vinieron las inundaciones, y los vientos soplaron y golpearon contra aquella casa, y no cayó, porque estaba fundada sobre la roca. Pero a cualquiera que oiga estas palabras mías y no las ponga en práctica, le compararé a un hombre insensato, que edificó su casa sobre la arena; y descendió la lluvia, y vinieron las inundaciones, y soplaron los vientos, y golpearon contra aquella casa, y cayó; y fue grande su caída. "Mateo 7:24-27 LBLA1960"
La casa representa, ciertamente, nuestra propia familia y las palabras del Señor son precisamente ese fundamento sobre el que nuestra familia debe sostenerse. Las sabias palabras de Dios son los principios y valores cristianos, en los que nuestra familia debe conducirse, para tener el apoyo necesario en los momentos cruciales de pruebas y desafíos que llegan a la familia. Dios en su palabra nos enseña cómo debemos manejarnos en el matrimonio, en la comunicación conyugal y con nuestros hijos. La palabra de Dios nos enseña cómo debemos disciplinar a nuestros hijos sin provocarlos a la ira y sin que caigan en el terreno de la rebeldía. Si consideramos seriamente la palabra de Dios para caminar con nuestra familia en la sociedad y sus desafíos, seguramente, tendremos éxito en cada situación que se nos presente, porque todo aquel que teme a Dios, el Señor lo bendice y le da la victoria.
El Señor Jesús dijo a sus discípulos que era necesario escuchar su palabra y luego hacerla. Esto implica que si atesoramos la palabra de Dios y la hacemos, veremos en nuestra familia, días felices en tiempos difíciles.
Por lo tanto, cualquiera que oiga estas palabras mías y las ponga en práctica, lo compararé con un hombre prudente que construyó su casa sobre la roca. "Mateo 7: 24"
¿Qué sucede cuando nuestra familia está sobre el fundamento de la palabra de Dios y vienen los problemas? El Señor Jesús enseña que no importa cuántos problemas fuertes como tormentas y vientos huracanados vengan sobre la familia, ésta no sufrirá daños, simplemente porque su gran fundamento es Cristo, que representa la palabra sabia para salir de las dificultades con inteligencia. No importa si los vientos huracanados soplan contra tu matrimonio o contra la relación con tus hijos, en esas dificultades, el Señor te dará la sabiduría para resolver esos intensos problemas. Cuando nos manejamos con sabiduría en nuestra relación con Dios, no podemos temer nada porque el Señor nos ayudará a salir victoriosos en medio de todos los problemas y adversidades que se presenten en la familia.
Y descendió la lluvia, y vinieron las inundaciones, y los vientos soplaron y golpearon contra aquella casa; y no cayó, porque estaba fundada sobre la roca. "Mateo 7: 25"
Cuando la familia tiene su fundamento en Cristo y sus palabras, las situaciones difíciles pueden resolverse teniendo en cuenta a Dios y sus consejos relacionados con el problema. Sin embargo, cuando una familia vive ignorando a Dios y su palabra, las cosas se vuelven extremadamente difíciles y todo termina en un caos o en una gran crisis. Cuando estábamos en el mundo sin Dios y sin esperanza, las cosas en la familia eran tan terribles, que lo más que nos provocaba, era huir, porque todo era un infierno en la familia. Los conflictos y peleas eran diarios y la situación con los hijos era incontrolable. Todo esto sucedía de manera adversa, porque ignorábamos a Dios, pero, ahora, todo es diferente, porque teniendo a Cristo y conociendo su palabra, tenemos un gran tesoro de sabiduría para resolver los problemas familiares. No olvidemos que si ignoramos las palabras del Señor, seremos unos insensatos y nuestra familia estará construida sobre el vacío o la arena.
Pero el que oiga estas palabras mías y no las ponga en práctica, lo compararé a un insensato que construyó su casa sobre la arena. "Mateo 7: 26"
¿Por qué hay tantas familias destruidas en la sociedad? Sencillamente, porque se alejan de Dios y consideran que por sí solos pueden resolver sus problemas. Cuando no tenemos los principios bíblicos como escudo para la defensa de la familia, ciertamente, somos un blanco abierto para el enemigo, que se encarga de destruir los lazos familiares como lo hizo en el principio de la creación, para romper los lazos y la amistad que Dios tenía con Adán y Eva. Luego, trajo la muerte entre los primeros hermanos de la raza humana, como fue el caso de Caín cuando mató a su hermano Abel. Esto nos enseña que si nuestra familia se construye sin el fundamento de Dios, estaremos abriendo los brazos al enemigo para que traiga división y destrucción a la familia.
Y descendió la lluvia, y vinieron los diluvios, y soplaron los vientos y golpearon contra aquella casa; y cayó, y fue grande su ruina. Mateo 7: 27"