"Comerás con el sudor de tu frente", no es otra cosa que decir: "Trabajarás, sudarás y comerás del resultado de tu trabajo".
La vida en la Tierra tiene esta función, de lo que trabajamos comemos y pasamos gran parte de nuestra vida en esta función. A medida que pasa el tiempo, se produce un desgaste emocional y psicológico, porque a medida que pasa el tiempo, aumenta la crisis económica familiar, lo que se traduce en un nivel de insatisfacción o descontento debido a la pobreza que rodea a la familia en muchos países, especialmente en el mundo en desarrollo.
La felicidad se ha centrado erróneamente en la posesión de bienes materiales y no en la satisfacción espiritual. Cuantas menos cosas poseemos, más pobres y miserables parecemos ser. El dinero ocupa el primer lugar como principal originador de conflictos en la familia. Si no hay dinero suficiente para cubrir las necesidades básicas de una familia como la alimentación, la educación, la salud y otras, entonces la familia se convierte en un campo de batalla que genera infelicidad.
Las grandes empresas multimillonarias son conscientes de esta situación y muchas simplemente explotan a sus trabajadores y los convierten en simples asalariados, mientras que otras entidades buscan esclavizar a las personas con ciertos préstamos para convertirlos en siervos que durante mucho tiempo deben pagar lo que reciben por el préstamo.
En las Escrituras el Señor nos dice:
El rico se enseñorea del pobre; y el prestatario es siervo del prestamista. Proverbios 22:7
El Señor viene advirtiendo de este problema de la infelicidad del hombre y de la falta de sensibilidad de los más poderosos de la economía. Si volvemos nuestros ojos a Dios y buscamos el camino bíblico de la bendición, seguramente, la vida del ser humano cambiaría de tal manera que se rendiría a los pies del Señor y gozaría de una mejor calidad de vida, donde lo material no sería tan indispensable como lo espiritual.
En la medida en que nos volvamos más dependientes de Dios, seguramente, el Señor se encargará de proveernos todo lo necesario para la vida, porque de Dios es la Tierra y su plenitud, por lo tanto, de Dios es el oro y la plata, lo que implica que si le damos el primer lugar a Dios en nuestras vidas, Él se encargará de prosperar nuestros caminos y guiarnos por la senda de la felicidad.
Happiness and the path of biblical blessing.
"You shall eat by the sweat of your brow," is nothing other than saying, "You shall toil, sweat and eat of the result of your labor."
Life on Earth has this function, from what we work we eat and we spend a great part of our life in this function. As time goes by, emotional and psychological wear and tear is produced, because as time goes by, the family financial crisis increases, which results in a level of dissatisfaction or discontent due to the poverty that surrounds the family in many countries, especially in the developing world.
Happiness has been mistakenly centered on the possession of material goods and not on spiritual satisfaction. The less things we possess, the poorer and more miserable we seem to be. Money occupies the first place as the main originator of conflict in the family. If there is not enough money to cover the basic needs of a family such as food, education, health and others, then the family becomes a battlefield that generates unhappiness.
Large multi-million dollar companies are aware of this situation and many simply exploit their workers and turn them into simple wage earners, while other entities seek to enslave people with certain loans to turn them into servants who for a long time must pay what they receive for the loan.
In the Scriptures the Lord tells us:
The rich lord it over the poor; and the borrower is servant to the lender. Proverbs 22:7
The Lord has been warning of this problem of man's unhappiness and the lack of sensitivity of the most powerful in the economy. If we turn our eyes to God and seek the biblical path of blessing, surely, the life of the human being would change in such a way that he would surrender to the feet of the Lord and enjoy a better quality of life, where the material would not be as indispensable as the spiritual.
As long as we become more dependent on God, surely, the Lord will be in charge of providing everything we need for life, because God's is the Earth and its fullness, therefore, God's is the gold and silver, which implies that if we give the first place to God in our lives, He will be in charge of prospering our ways and guide us through the path of happiness.