La vida es como una encrucijada, hoy puedes pasarlo muy bien y mañana vivir momentos amargos. Las circunstancias de la vida parecen determinar nuestro estado de ánimo.
La alegría y la tristeza, aunque son emociones opuestas, parecen girar en torno a las cosas que experimentamos a diario.
Lo cierto es que cada día necesitamos fuerza y valor para afrontar lo que experimentamos. Si el momento es triste, es ahí, donde necesitamos hacer un esfuerzo para cambiar ese estado de ánimo, por uno que nos permita valorar lo que realmente somos como persona.
Hay quien te puede ofender y herir, aunque eso produce heridas, debemos ser conscientes de que nuestra vida no gira en torno a lo que la gente nos hace, sino a lo que realmente podemos valorar como persona.
Seremos felices en la medida en que estemos dispuestos a serlo. No podemos dirigir nuestra vida según la opinión del día, sino que nuestro amor propio determina lo que realmente queremos para nosotros.
Queremos ser fuertes y tener valor para afrontar todos los momentos de la vida. Debemos considerar siempre que tenemos una fuerza sobrenatural que nos anima a confiar plenamente en la soberanía y el amor de Dios.
Dios siempre estará del lado de los que lo consideran como el poder y la majestad superior para ayudar a los que lo buscan.
Dios nos da la fuerza, el coraje y el ánimo suficientes para llegar tan lejos como determinemos si confiamos plenamente en Él.
En su palabra encontramos:
He aquí, yo te mando que seas fuerte y valiente; no temas ni desmayes, porque el SEÑOR tu Dios estará contigo dondequiera que vayas (Josué 1: 9).
Imagen source
Be strong and brave.
Life is like a crossroads, today you can have a great time and tomorrow you can experience bitter moments. Life circumstances seem to determine our mood.
Joy and sadness, although they are opposite emotions, seem to revolve around the things we experience on a daily basis.
The truth is that every day we need strength and courage to face what we experience. If the moment is sad, it is there, where we need to make an effort to change that mood, for one that allows us to value what we really are as a person.
There are those who can offend and hurt you, although that produces wounds, we must be aware that our life does not revolve around what people do to us, but what we can really value as a person.
We will be happy to the extent that we are willing to be happy. We cannot direct our life according to the opinion of the day, but our self-love determines what we really want for ourselves.
We want to be strong and have the courage to face all the moments of life. We must always consider that we have a supernatural strength that encourages us to trust fully in God's sovereignty and love.
God will always be on the side of those who consider Him as the superior power and majesty to help those who seek Him.
God gives us strength, courage and encouragement enough to go as far as we determine if we fully trust in Him.
In his word we find:
Behold, I command you to be strong and courageous; do not be afraid or dismayed, for the LORD your God will be with you wherever you go (Joshua 1: 9).