El sueño de todo trabajador (u oficinista) es tener a mano un reemplazo que sea capaz de cubrir con efectividad todas tus funciones y que esté disponible las 24/7. Mi trabajo demanda una gran cantidad de concentración y requiere tener conocimientos técnicos específicos.
Entonces, toda esta semana he estado entrenando a Bigotes, mi nuevo gato e integrante de la familia. Lo bueno de Bigotes es que está muy motivado a aprender, seguramente porque la recompensa del entrenamiento consiste en un sobre del alimento húmedo preferido y una dosis de su droga gatuna.
Él escucha con atención y realiza las prácticas de SQL con muchas ganas. Espero y pronto pueda alcanzar mi nivel para dejarlo a cargo de mis asignaciones mientras puedo dedicarme a otras cosas, como por ejemplo, tomar una siesta luego del almuerzo o poder ir a trotar por 1 hora.
Foto propia.