Entre las verdes plantas de tu jardín
se esconde una lágrima adormecida
que alcanza a asomarse en las mañanas
tan tibias y tan pausadas de tu vejez apresurada.
Entre las verdes plantas de tu jardín
se esconde una lágrima adormecida
que alcanza a asomarse en las mañanas
tan tibias y tan pausadas de tu vejez apresurada.