Como una hoja que cae después de ver su tiempo cumplido. Así se nos pasa el tiempo y las horas detrás de días de amor y desamor. Nadando, entre peces de nácar y penas escondidas. Ya cuando nadie se acuerda del ayer y la historia se recogió en un segundo que voló al infinito. Yace la hoja, sobre la fría piedra viendo su tiempo sucumbir.