Hoy la cocina se llenó de olor a plátano porque estoy preparando pan de plátano para mi mamá, que mañana se va de viaje. Quería hacerle algo casero, de esos detalles simples pero llenos de cariño, para que lleve un pedacito de casa con ella.
No es una receta perfecta ni gourmet, pero sí hecha con calma, pensando en que lo disfrute en el camino o cuando tenga un antojito lejos. A veces los mejores regalos no se compran, se hornean con amor 💛.
Buen viaje para ella, y que este pan la acompañe en cada mordisco