Ya sabiendo como mantener el hulahoop en la cintura, luego quería hacer más cosas, mantenerlo en el pecho, aprender a sacar los brazos uno a uno, girarlo solo en el hombro, mantenerlo en las piernas y otros trucos.
Cómo les comenté, mi mejor docente y asesor en este arte malabar, fue Youtube.
Pensé que sería sencillo, y realmente no lo fue tanto, aprendí luego de muchos golpes, caídas y perder el aro varias veces.
Increíblemente nunca me agoté, ni pensé que no podría, nunca lloré, nunca me rendí, pero si me agoté, solo descansé y seguí practicando, fueron 2 meses en los que me centré en utilizar dos horas diarias para entrenar.
Lo que descubrí en mi gracias al hulahoop fue que tengo la capacidad de ser disciplinada. Lo que me dió a entender es que por medio de la disciplina se pueden tener logros. Y lo que obtuve fue una mejora en mi cuerpo, me dió resistencia, me agoto mucho menos, aumenté mi coordinación y reflejos y por supuesto, el ánimo aumenta, mejora el humor y eso ayuda a mejorar las relaciones interpersonales, ya que tu humor está mejor.
En conclusión (de hoy), el Hulahoop, es un gran ejercicio y además de ser divertido.