Fui iniciado, siendo adolescente, en la escucha y disfrute de la música "moderna", como se decía entonces, por una hermana que estudiaba en Caracas, en la Universidad Central de Venezuela, que, cuando regresaba en vacaciones, traía sus discos sencillos (45 rpm) y con su tocadiscos portátil, los escuchábamos, degustábamos y bailábamos incluso. Destacaban los discos con canciones de los Beatles, de los Rolling Stone, de Bob Dylan, entre otros muchos.
Eran los primeros años de la década del 70, y de la música pop difundida ampliamente en Venezuela, en la que se incluía el rock y las baladas de ese estilo. Las canciones de ese entonces tenían letras, generalmente poéticas, que hablaban del amor y su desilusión, pero también de la conciencia juvenil rebelde y emergente, alimentada por el Mayo francés y el movimiento hippie.
Entre los cantantes venezolanos de ese tiempo resaltaba Trino Mora, quien acaba de morir hoy, 10 de diciembre de 2024. Creo que fue una de las mejores voces masculinas de la canción hecha en el país, con la impronta de la época, interpretando temas muy en boga. Fue un cantante de gran éxito, que supo aprovechar en discos y presentaciones en conciertos o televisadas, y que atrajo a muchas mujeres de aquellos años, pues era un tipo atractivo.
Son varias las canciones suyas que me marcaron como joven, particularmente de su disco "Hombre formal" (1972), y que hoy quiero recordar con todo mi afecto para él. Canciones, como es evidente, en las que se propugna esa actitud "empoderada", como se dice actualmente, de un joven autónomo y libre de prejuicios morales, pero también está la expresión de la tristeza y la soledad que puede poseernos, como, al parecer, ocurrió con Trino Mora en sus últimos años de vida.
Libera tu mente
Sé tú mismo
Mi tristeza
Que en paz descanse. Se le recordará.
Una última canción a propósito de lo anterior: "No olvides recordarme".
Aquí el enlace a un programa especial con Trino Mora de hace unos años.