Saludos estimados hivers- nauta de esta atractiva comunidad #music
Desde niño crecí rodeado de un universo sonoro que configuró y marcó mi sensibilidad artística. En mi hogar, la voz firme, orientadora y pedagógica de mi madre maestra normalista se entrelazaba con la visión práctica y perseverante de mi padre comerciante. Entre ambos me transmitieron una favorable influencia para la apreciación musical, entonces imperceptible para mi, orientada además a dar el valor correspondiente al conocimiento general e integral y la constancia, junto al ritmo cotidiano de la vida.
Desde entoces, la música siempre fue mi refugio y mi escuela. En mi entorno familiar escuché canciones que llenaban la casa de emociones, melodías que se volvían parte de mi memoria afectiva. Aquella infancia, nutrida de disciplina y ternura, me enseñó que cada melodia puede ser un puente entre lo íntimo y lo colectivo.
Recuerdo que escuché por primera vez "Vida Consentida", allá por los años 60. Soliamos salir los domingos a un acogedor centro turístico, llamado entonces "Piquinchiqui", lugar cercano a la ciudad de Bayamo (Cuba), donde el plato de mayor demanda era el "pollo con papas fritas" y en un "traganiquel" se escuchaba lindos boleros de la época. Entre ellos esa hermosa obra musical en la afinada y timbrada voz de Lino Borges. ¡Yo no me cansaba de escuchar aquello...!
Hoy, al cantar “Vida Consentida”, de Homero Parra, siento que regreso a esas raíces. Este cover no es solo un homenaje a una obra inmortal, sino también un diálogo con mi propia historia: la música que me formó, la familia que me inspiró y la tradición que me acompaña.
Aquí les dejo mi versión prrsonal. Espero que les guste.
Homero Parra Bravo nació en El Tocuyo, estado Lara, en 1937 y falleció en Caracas en 2021. Desde niño estuvo rodeado de música gracias a su padre, que tocaba guitarra, cuatro y piano. Aprendió varios instrumentos y se destacó como trompetista en su juventud. Más tarde estudió Economía y se vinculó a la política venezolana, llegando a ser diputado del Congreso Nacional, presidente del Instituto Nacional de Cooperación Educativa y dirigente de Acción Democrática.
Su nombre trascendió sobre todo por la composición del bolero “Vida Consentida”, originalmente escrito como vals venezolano y luego adaptado para la virtuosa voz del cubano Lino Borges quien, acompañado por el Conjunto Saratoga, la convirtió en un clásico del repertorio romántico latinoamericano. La vida de Parra Bravo unió sensibilidad artística y vocación pública, dejando huella tanto en la cultura como en la política de Venezuela.
Hay música en tu voz
Hay música en tus manos
Son tus labios de miel
Dos corales hermanos
Terciopelo son tus ojos soñadores
Luz de luna tu sonrisa sin igual.
Te amo hasta en el dolor
Y siento por tu encanto
Felicidad de amor, temor de amarte tanto...
Eres maravillosa, vida consentida
Porque tú eres la vida de una gran ilusión.
Yo quiero de ti la llama en que se quema la razón,
Sentirte temblorosa de emosión
Si mi boca tu piel llega a besar.
Vida, tienes tú, el arrullo sutil de una canción,
Por eso al estar cerca de ti palpita el corazón.
Hay música en tu voz
Hay música en tus manos
Son tus labios de miel
Dos corales hermanos
Terciopelo son tus ojos soñadores
Luz de luna tu sonrisa sin igual.
Te amo hasta en el dolor
Y siento por tu encanto
Felicidad de amor, temor de amarte tanto...
Eres maravillosa, vida consentida
Porque tú eres la vida de una gran ilusión
Lino Borges, cuyo nombre real fue Severo Alberto Borges Abreu, nació en Batabanó, Cuba, en 1933 y falleció en La Habana en 2003. Desde joven alternó trabajos rurales y de pescador con su pasión por el canto, hasta que su talento lo llevó a integrarse en agrupaciones como Universal de Melena del Sur, Casablanca, Casino, Rumbavana y Saratoga.
Su voz sobria y romántica lo convirtió en uno de los intérpretes más queridos del bolero en Cuba y Venezuela. Alcanzó gran popularidad con canciones como Vida Consentida y Corazón de Cristal, que aún se recuerdan como clásicos del género.
Es recordado como “la voz romántica de Cuba”, un cantante que transmitía ternura y pasión sin artificios, dejando una huella profunda en la música latinoamericana.
Greetings, esteemed Hivers-nauts of this attractive community #music
From childhood I grew up surrounded by a sound universe that shaped and marked my artistic sensibility. In my home, the firm, guiding, and pedagogical voice of my mother, a certified teacher, intertwined with the practical and persevering vision of my father, a shopkeeper. Between them, they instilled in me a profound appreciation for music, something imperceptible to me at the time, and also instilled in me the value of general and comprehensive knowledge and perseverance, alongside the daily rhythm of life.
From then on, music was always my refuge and my school. In my family environment, I heard songs that filled the house with emotion, melodies that became part of my emotional memory. That childhood, nurtured by discipline and tenderness, taught me that every melody can be a bridge between the intimate and the collective.
I remember hearing "Vida Consentida" for the first time back in the 1960s. We used to go out on Sundays to a cozy tourist resort, then called "Piquinchiqui," a place near the city of Bayamo (Cuba), where the most popular dish was "chicken with French fries," and on a jukebox, we heard beautiful boleros of the time. Among them was that beautiful musical work sung by Lino Borges, with his clear and resonant voice. I never tired of listening to that...!
Today, singing "Vida Consentida" by Homero Parra, I feel like I'm returning to those roots. This cover is not only a tribute to an immortal work, but also a dialogue with my own story: the music that shaped me, the family that inspired me, and the tradition that accompanies me.
Here's my personal version. I hope you like it.
*** Homero Parra Bravo was born in El Tocuyo, Lara state, in 1937 and died in Caracas in 2021. From childhood, he was surrounded by music thanks to his father, who played guitar, cuatro, and piano. He learned several instruments and excelled as a trumpet player in his youth. Later, he studied Economics and became involved in Venezuelan politics, serving as a deputy in the National Congress, president of the National Institute of Educational Cooperation, and a leader of Democratic Action.
His name became most famous for composing the bolero "Vida Consentida," originally written as a Venezuelan waltz and later adapted for the virtuoso voice of Cuban singer Lino Borges, who, accompanied by Conjunto Saratoga, transformed it into a classic of the Latin American romantic repertoire. Parra Bravo's life combined artistic sensibility with a public vocation, leaving a lasting mark on both Venezuelan culture and politics.
There is music in your voice
There is music in your hands
Your lips are like honey
Two brotherly corals
Your dreamy eyes are like velvet
Your smile is like moonlight, incomparable.
I love you even in pain
And I feel for your charm
The happiness of love, the fear of loving you so much...
You are wonderful, my cherished life
Because you are the life of a great illusion.
I want from you the flame in which reason burns,
To feel you tremble with emotion
If my mouth manages to kiss your skin.
Life, you have the subtle lullaby of a song,
That's why when I'm near you my heart beats faster.
There is music in your voice
There is music in your hands
Your lips are honey
Two brother corals
Your dreamy eyes are velvet
Your unparalleled smile is moonlight.
I love you even in pain
And I feel for your charm
Happiness of love, fear of loving you so much...
You are wonderful, cherished life
Because you are the life of a great illusion
Lino Borges, whose real name was Severo Alberto Borges Abreu, was born in Batabanó, Cuba, in 1933 and died in Havana in 2003. From a young age he alternated rural and fishing jobs with his passion for singing, until his talent
This led him to join groups such as Universal de Melena del Sur, Casablanca, Casino, Rumbavana, and Saratoga.
His understated and romantic voice made him one of the most beloved bolero singers in Cuba and Venezuela. He achieved great popularity with songs like "Vida Consentida" and "Corazón de Cristal," which are still remembered as classics of the genre.
He is remembered as "the romantic voice of Cuba," a singer who conveyed tenderness and passion without artifice, leaving a profound mark on Latin American music.