Ayer viví una experiencia súper linda: me puse en modo fotógrafa y capturé un momento que me llenó el alma.
El modelo fue mi niño —aunque ya tiene 15 años, una costumbre que no se pierde—, y el escenario no pudo ser mejor: el Malecón habanero, el faro del Morro al fondo, el cielo limpio y ese azul del mar que siempre me transmite calma.
La foto tiene esa vibra de libertad, de juventud que empieza a descubrir el mundo y de esos lugares que te abrazan solo con mirarlos.
Me sentí feliz detrás del lente, en un ambiente que me inspira, con el corazón tranquilo. ¡Espero que les transmita lo mismo que sentí al hacerla!
Sugerencias para tomar mejores fotos, que conste que no tengo una camara profesional, solamente fue con mi celular!!!
Los leo ☺️