A veces nos despertamos con el alma un poco nublada, cargando el peso de decisiones, esperas y silencios. Pero entonces, nos topamos con una escena como esta: una cascada de orquídeas que no se esforzó por ser bella, simplemente permitió que la vida fluyera a través de ella.
Si el Creador del universo se detuvo a diseñar la delicadeza de una flor que hoy es y mañana no... ¿de verdad crees que se ha olvidado de ti?
No tienes que florecer a la fuerza. No tienes que ser perfecta para ser amada por Él. Eres Su jardín más preciado, y Su mano nunca, ni por un instante, ha soltado la tuya.
"Te he grabado en las palmas de mi mano" , No eres un accidente, ni un número, ni alguien que deba luchar sola. Eres Su diseño más detallado. Él conoce la textura de tus miedos y el brillo de tus esperanzas.
Descansa en esta verdad: No tienes que sostenerlo todo. Él te sostiene a ti.