Les comparto nuestra primera experiencia en Caballo, fue genial, que increíble la adrenalina que se siente. La verdad no sabía cómo sentarme en el, el dueño muy gentilmente me enseñó y aprendí en el segundo intento, mi corazón latía muy fuerte y rápido sin embargo a medida que transcurría el paseo pude disfrutarlo, mi niña estaba feliz aunque también un poco asustada, me hizo muy feliz que ella experimentara subir en el de forma segura.