En los espacios naturales se pueden encontrar infinidad de especies de moscas y mosquitos cumpliendo diferentes roles ecológicos, mismos que conforman a uno de los grupos de la clase insecta más grandes que existen en el mundo, como lo es el orden Diptera. Ahora bien, los estilos de vida de algunos de estos insectos llegan a ser tan variados que se hace muy complicado hablar con exactitud sobre algunos aspectos que caracterizan a la mayoría de ejemplares, teniendo en cuenta que hay más de 125.000 especies en nuestro planeta. Sin embargo, se pueden ir desglosando individualmente a los grupos más comunes y que mantengan cierta importancia ya sea benéfica o perjudicial para nuestra especie, por lo que en esta publicación se describirá y se mencionarán datos relevantes sobre un género de dípteros pertenecientes a la familia Dolichopodidae, específicamente el taxón conocido como Condylostylus.
Los insectos que comúnmente se conocen como moscas son parte de las formas de vida más familiarizadas con nuestra especie que existen, se pueden encontrar en diferentes entornos terrestres en grandes cantidades debido a que cuentan con una elevada tasa reproductiva, lo que permite que sus miembros puedan diseminarse o propagarse muy fácilmente siempre y cuando tengan buenas fuentes de alimentación. Los especímenes que se alimentan de materia orgánica en descomposición terminan siendo los que proliferan en grandes cantidades en espacios antropizados debido a las malas costumbres del ser humano, otra porción de dípteros son de vida parásita y atacan a mascotas, animales empleados en sistemas agropecuarios y en algunas ocasiones al humano. A su vez, lo que muy pocas personas saben es que en el orden Diptera no solo hay insectos con tendencia a ser plagas, sino que también se encuentran organismos hexápodos con cualidades asombrosas para controlar a otras formas de vida, siendo los de este tipo excelentes controladores biológicos.
Los dípteros depredadores pueden alimentarse de otros artrópodos durante toda su vida o solo lo hacen en ciertas etapas, siendo esto más común en estadios juveniles o larvarios; sin embargo, hay especies que son depredadoras desde el momento en el que emergen de los huevos hasta que alcanzan la adultez y mueren. Asimismo, este tipo de dípteros terminan siendo muy importantes dentro de los agroecosistemas porque entre sus principales presas se encuentran muchos insectos fitófagos que con frecuencia destruyen los cultivos, motivo por el que hay especies que son reproducidas en laboratorios especializados para luego ser incluidas dentro de tierras cultivadas para equilibrar la posible incidencia de insectos "plagas". Además de ser depredadores directos de otros insectos, algunos tipos de dípteros están especializados en parasitar a ciertos artrópodos, un ejemplo está en moscas de la familia Tachinidae, cuyo taxón tiene ejemplares que parasitan orugas de mariposas o polillas; aunque hay moscas parasitas que llegan a ser de cuidado por el hecho de que pueden parasitar polinizadores como las abejas, siendo una de las más problemáticas la Apocephalus borealis de la familia Phoridae por su impacto negativo en estaciones dedicadas a la producción de miel.
Una particular familia que tiene dípteros depredadores es la Dolichopodidae, este grupo es uno de los más numerosos entre todos los dípteros con un estimado de 8.000 especies, también tienen la particularidad de que sus cuerpos son poco gruesos y sus patas son muy largas, lo que les da cierta similitud a mosquitos o zancudos. Ahora, no todo lo que engloba al ya mencionado orden se reduce a moscas o zancudos, sino que estos son términos genéricos que se les ha dado en el mundo solo para reconocerlos rápidamente como dípteros debido a sus características morfológicas, lo correcto sería llamarlos por los nombres científicos que mantienen en la taxonomía para identificarlos con mayor exactitud; sin embargo, esto no es algo que se domine fácilmente debido a las miles de especies que existen. Los miembros de Dolichopodidae al ser dípteros mantienen mucha cercanía morfológica a los que conocemos como moscas y zancudos, por ello el ejemplar que se presenta en esta publicación pareciera ser una mezcla de miembros de las familias Muscidae (moscas domésticas) y Culicidae (mosquitos y zancudos), pero en realidad son formas de vida aparte que solo están emparentados con estos, por este motivo pertenecen al orden Diptera.
Además de la curiosa morfología presente en los dípteros de la familia Dolichopodidae como lo es el largo de sus extremidades, también salta a la vista el hecho de que muchas de sus especies poseen colores metálicos que van en base al verde o al azul, aunque no es algo que tengan todas, pero si está presente en un gran número de los dípteros de la mencionada familia. A su vez, estos insectos presentan 2 tipos de hábitats principales que varían entre especies, ya que algunas prefieren los ecosistemas semiacuáticos, mientras que la mayoría se inclina por ambientes secos o húmedos, por este motivo han podido adaptarse para lograr sobrevivir en diferentes regiones del mundo, siendo un grupo taxonómico ampliamente distribuido. A pesar de que no es un grupo muy numeroso dentro de Dolichopodidae, resultan ser algo comunes los miembros del género Condylostylus que solo conforman unas 300 especies entre las 8.000 que tiene la familia; sin embargo, este tipo de dípteros suelen ubicarse sobre las partes aéreas de las plantas como las hojas lo que hace que puedan ser fácilmente ubicadas, pero lo difícil está en identificarlas, ya que muchas veces se aglomeran sobre los organismos vegetales diferentes especies a la vez.
El ejemplar de esta publicación pertenece al género Condylostylus, este insecto tiene un vuelo rápido, pero por lo general se mantiene en las cercanías de las plantas, el motivo de esto es que la mayoría de sus presas hacen vida sobre los organismos vegetales. Este díptero se va movilizando hasta que encuentra alguna presa, posteriormente la captura con sus patas y comienza su alimentación empleando su alargado aparato bucal, al no contar con mandíbulas o con una probóscide sólida, este insecto busca presas que posean cuerpos blandos, entre las más comunes están hemípteros como moscas blancas (Aleyrodidae), Áfidos (Aphididae) o pequeñas larvas de otros artrópodos, mismos que por lo general son insectos de mucho interés en temas agronómicos por generar daños considerables en los cultivos, además de que llegan a transmitir patógenos a las plantas; por consiguiente, estos dípteros han sido estudiados con el propósito de que puedan ser incluidos dentro del manejo de plagas en agroecosistemas.
Los miembros de este género conocido como Condylostylus tienen una amplia variación numérica según las regiones que conformen a un determinado país, en América del sur uno de los países que tiene mayor registro de las mismas es Brasil; de igual manera, estos insectos mantienen una presencia muy marcada dentro de los agroecosistemas, posiblemente esto se deba a las altas incidencias de potenciales presas que proliferan a causa del desequilibrio ecológico que hay en estas áreas modificadas para la producción de alimentos o materias primas, lo que acentúa aún más el valor como controladores biológicos de estos miembros de orden Diptera sobre otros insectos que superen el umbral de daño.
En temas relacionados con la identificación de los miembros de este género, se recalca que eventualmente son confundidas con otros dípteros de la familia Dolichopodidae, específicamente con determinados miembros del género Amblypsilopus. Morfológicamente, muchas de las "moscas" de ambos grupos son muy semejantes entre sí, incluyendo aspectos relacionados al tamaño, pero también hay ciertas partes de sus cuerpos que poseen diferencias que las alejan, uno de los rasgos que las distinguen yacen en los patrones y en la poca venación que tiene las Condylostylus spp. en sus alas, mismos que no están presentes en las especies de Amblypsilopus, también los dípteros del primer género tienen presencia de pelos o setas alargadas sobre la cabeza y el escutelo, mismos que están ausentes en otras especies de dípteros (Fam. Dolichopodidae) muy cercanos a Condylostylus spp; lógicamente hay más diferencias, pero las ya mencionadas son las que se pueden ver con relativa facilidad.
Por otro lado, saber con exactitud la especie del ejemplar de esta publicación si es más complicado, pues, en el género Condylostylus hay muchas especies parecidas, de manera que, se requiere de un estudio más profundo y detallado para determinar de forma correcta una especie o, por lo menos, tener un acercamiento que permita reducir el margen de error.
Las diferencias entre ambos sexos en este tipo de dípteros (dimorfismo sexual) no es muy pronunciado a simple vista, exceptuando que las hembras tienen una abdomen más ancho que poco a poco se va estrechando en los últimos segmentos, forma que facilita las puesta de huevos. El abdomen de los machos es más uniforme, por lo que no se aprecian estrechamientos en ningún segmento, también resulta importante hacer mención del cortejo que practicado por los machos para captar la atención de las hembras, ya que realizan señales mostrando sus alargadas patas con la finalidad de que puedan ser seleccionados para el apareamiento. En muchos insectos resulta indispensable el poder cumplir a la perfección el proceso del cortejo, este tiende a variar mucho entre insectos, por lo que algunos emitirán señales químicas o tendrán vistosos colores que permitan captar la atención del sexo opuesto, además de esto hay especies que deben realizar movimientos, vibraciones o sonidos que puedan atraer a las hembras o simplemente para que esta los seleccione, siendo muy importante para ellos el poder dejar descendencia que continue poblando el planeta.
La hembra de estas moscas deposita sus huevos en el suelo húmedo, las larvas se desarrollarán en dicho medio y harán uso de partículas presentes en el sustrato para elaborar la pupa de la que emergerán como adultas.
El desempeño de las especies de este género en temas relacionados al control de plagas ha sido muy bien visto en diferentes países, ya que son insectos que mantienen mucha actividad como depredadores y, además, permanecen por largos periodos en una misma zona que reúna las condiciones necesarias para su permanencia, siendo las poblaciones de otros artrópodos cruciales para que este tipo de moscas pueda obtener el alimento que necesita para sobrevivir. Los pequeños tamaños que tienen no les permiten consumir a presas grandes, pero las poblaciones de insectos anteriormente mencionados como áfidos, thrips o moscas blancas son presas relativamente fáciles de capturar por estos dípteros debido a que son poco móviles o sedentarios, además tienen tamaños mucho más pequeños que estos depredadores. A su vez, se menciona que estos insectos del orden Diptera no son dañinos en ningún aspecto a diferencia de sus homólogos más cercanos al hombre, ya sean moscas domésticas, mosquitos o zancudos. Por lo que resulta indispensable el dar a conocer a este grupo de insectos con la finalidad de que las personas puedan familiarizarse con ellos y comprender que no todo lo que parece una mosca es dañino, sino que también hay especies que son muy importantes para las actividades agrícolas.
Todas las fotografías presentadas en esta publicación pertenecen al autor . Las fotos se realizaron con un teléfono móvil y se editaron con la aplicación Canva.
Algunas referencias e información importante: