El fin de semana estuve sumergido entre todas las fotos de artrópodos que he acumulado en los últimos años, con el propósito de buscar algún ejemplar que me animara a publicar algo en la plataforma. Por desgracia, ninguna de estas fotos que tenía despertó mi interés para escribir, pero algunas de ellas si me dieron una idea, específicamente traer algo relacionado a grillos o saltamontes. De esta manera, recordé que entre mis plantas hay ciertas especies de estos insectos que todavía no había fotografiado y que tienen aspectos que los diferencian de los más comunes, así que me puse manos a la obra para obtener imágenes que me sirvieran para describir y hablar un poco sobre estos pequeños del orden Orthoptera.
En la oscuridad que caracteriza a la noche, muchos invertebrados abandonan sus refugios para cumplir diferentes objetivos y funciones que les permitan no solo dejar una huella en su entorno, sino que también deben reincorporarse a los sistemas naturales si quieren seguir viviendo y perpetuando a sus propias especies. De esta forma, en una noche miles de seres de diferentes formas y naturalezas comienzan a buscar pareja o alimento, algunos comienzan por emitir cantos rítmicos para hacerse sentir entre sus semejantes, estos se pueden escuchar a largas distancias y suelen ser respondidos con tonos que tienen otra frecuencia. El propósito de emitir sonidos ante la ausencia de luz es claro y conciso, puede verse como un mecanismo de comunicación, estado de alerta o un potente atrayente para el sexo opuesto. Cuando se habla de esto último, quizás los insectos sean los maestros del ruido en la noche, ya que los canticos de las aves se apagan y las de vida nocturna intentan ser lo menos ruidosas posible, ya que son momentos de cacería y lo que menos quieren es ahuyentar al alimento.
Por otra parte, cuando se menciona la palabra ruido, es muy probable que los grillos o semejantes se lleven una muy buena y adornada corona, pues, suelen ser de los bichos más molestos que podemos encontrar en nuestras viviendas o en las proximidades en aquellos momentos en los que pensamos en recargar las baterías (dormir), además, muchos de estos ni siquiera se pueden considerar ejemplares que destaquen por su belleza, lo que genera más odio o repulsión hacia ellos. Sin embargo, la importancia de estos ruidosos especímenes se ubica en un nivel muy alto, ya que durante las 24 horas de un día cada grillo será la apetecible e indudable fuente de alimento de otro organismo, sobre todo en la noche cuando la mayoría de sus especies se vuelven todavía más activas. A su vez, por norma general solemos verlos como destructoras plagas; ¿Quién no recuerda a una de las plagas de Egipto? pero, ¿acaso siempre serán tan perjudiciales para nosotros? la respuesta de esto está en comprender a este tipo de insecto, además es necesario tener una idea sobre los grupos que conforman al orden del que forman parte, pues, en realidad hay muchos de estos ruidosos especímenes diferentes y muchas de ellas desempeñan otras funciones. Por este motivo, en este artículo mostraré a un ejemplar que tiene un enfoque de vida muy diferente al de aquellas que con frecuencia destruyen jardines y cultivos.
-Entre ruidos y depredadores-
Desde hace un buen tiempo llevaba escuchando un ruido muy tenue entre mis plantas, este sonido podía escucharse a cualquier hora del día, pero era más seguido o común en horas de la tarde y sobre todo en la noche. Debido a la alta presencia de grillos que hay en casa este ruido se los atribuí a ellos en un inicio, pero esta estridulación era muy distintiva y muy difícil de percibir, así que por momentos me hacía dudar de lo que realmente era el generador de este sonido, aun así, seguía manteniendo mis postura al tildarlo como algún grillo o similar. Cada vez que los escuchaba intentaba buscar al insecto, pero nunca lograba encontrarlos, fue así hasta hace pocos días, siguiendo este sonido y con movimientos muy lentos pude darme cuenta de un ejemplar de color verde que se encontraba escondido en una hoja, en la misma planta luego encontré otro. Estos vistosos especímenes del orden Orthoptera pese a que emitían sonidos, esa coloración que pueden ver en las fotos les servía como el disfraz perfecto para que no pudiera encontrarlos, de esta misma forma les ayuda a evitar a sus depredadores.
Tras encontrarlos, tomé la decisión de usarlos para alguna publicación, pues, esta especie tiene algunas cosas interesantes que los hace diferir de otros ortópteros, con esto no me refiero solo al color, sino también a otras características que son fácilmente apreciables en su cuerpo sin necesidad de usar microscopios u otros tipos de lentes que permitan obtener imágenes más precisas o con mayor aumento.
Nota: -Estridulación- es el sonido que emiten grillos y algunos saltamontes.
Al ver esta verdosa y uniforme coloración no hace falta romperse la cabeza para encontrarle una utilidad, pues, como mencioné anteriormente, este tipo de tonalidad esta sutilmente diseñada para mezclarse con el follaje de cualquier tipo de vegetación que comparta dicho color, esto básicamente lo hace desaparecer como si de magia se tratara; sin embargo, tener un disfraz para desaparecer y hacer ruido a la vez puede no ser una buena estrategia, por este motivo el sonido que realiza este ejemplar es de muy baja frecuencia o intensidad, tanto así que puede ser difícil para nosotros saber con exactitud la ubicación de dicho insecto. Esto a diferencia de otros semejantes, es lo primero que llama la atención, ya que por lo general todos estos suelen ser muy ruidosos y fáciles de encontrar.
La mayoría de estos suelen ser destructores por excelencia de diversos tipos de plantas, no lo hacen por gusto, sino que los organismos vegetales suelen ser la base clave en la dieta de estos hexápodos. Así mismo, estuve navegando un poco sobre los subordenes que conforman a los ortópteros con el afán de encontrar entre tantas especies de color verde alguna semejante a la de las fotos, en cada suborden hay varios con colores poco comunes, por esto último en un inicio creí que el espécimen de esta publicación pertenecía a Caelifera (suborden), aunque desde un punto de vista muy especulativo que solo se reducía al color que tiene. Posteriormente, pude darme cuenta de que sus antenas eran demasiado largas, así que mi postura cambio hacia el otro suborden que hay como lo es el Ensifera y, en específico, la familia Tettigoniidae que tiene ejemplares con características muy similares a las que tiene el protagonista de esta entrega.
Por otro lado, en el título de este post se hace mención de la palabra "raptor", esto no lo coloqué ahí por simple casualidad, ya que es algo que hace mucha referencia a este tipo de saltamontes y que está muy asociado a sus patas. Cuando vemos sus extremidades lo que más llama la atención son sus patas posteriores las cuales están perfectamente diseñadas para saltar grandes distancias, estas pueden usarse para llegar a otro lugar o como una alternativa de huir, pero en el primer par de extremidades hay algo que resulta sorprendente y poco común, esto es la presencia de largas y prominente espinas: ¿Espinas en sus patas? ¿Qué tienen de interesantes? pues, estas estructuras puntiagudas son poco habituales en las patas delanteras y mucho más si hablamos de saltamontes, ya que en estos se encuentran en las patas posteriores, así que, el propósito de estas espinas en las extremidades más cercanas a la boca de un determinado insecto se debe por lo general a que las emplean como herramientas para alimentarse, pero no de hojas o frutos, sino de presas que deben ser inmovilizadas de alguna manera para que no escapen.
En conclusión, este ejemplar no es un devorador de plantas como sus homólogos, por el contrario, es un formidable depredador provisto de patas adaptadas y armadas para dar un mortal abrazo a sus presas, solo así no podrán escapar y el saltamontes puede alimentarse en completa tranquilidad. En las imágenes presento una toma muy cercana a este primer par de patas y a las armas que tiene en dichas extremidades.
Ahora, continuando con algunas de sus características más destacadas no se pueden dejar de lado sus ojos. Estos órganos son bastante llamativos, esto lo digo más que todo por la coloración amarilla y porque parecieran ser de plástico, incluso este ejemplar visto desde arriba pareciera ser un juguete muy mal pintado. A su vez, estos ojos amarillentos tienden a sobresalir mucho de su cabeza y por el tamaño se da a entender que su capacidad visual no debe ser muy mala, además al ser un ejemplar volador esta creencia tiene más fuerza, ya que por lo general son los que mejor visión tienen. De igual manera, las antenas son muy frágiles, largas y con una apariencia similar a un cabello, esto nos permite poder separar a los 2 subordenes que componen a los ortópteros, siendo los Ensifera los que destacan por tener estas piezas con más longitud de lo normal.
Por otro lado, el insecto que comparto pertenece a la familia Tettigoniidae, esto ya lo había mencionado, pero no hice mención de que se ubica en la subfamilia Meconematinae y en la tribu Phlugidini, siendo un ejemplar del género Phlugis. Estos son poco habituales y forman parte de los pocos grupos insectívoros que hay entre estos ruidosos artrópodos, ya que una amplia mayoría de los predadores forman parte de otro grupo de esta misma familia, este es el Listroscelidinae. Entre todas las cosas que he mencionado en este artículo quizás esto sea lo más confuso, pero siempre es algo que debe mencionarse cuando se habla de cualquier ser vivo, ya que siempre es recomendable dejar ciertos datos taxonómicos con el propósito de que existan referencias para ubicarlos en cualquier sitio web, guías o libros cuando sea requerido.
Estuve intentando encontrar el nombre que recibe como especie, pero muchos de estos saltamontes son tan poco comunes que es difícil encontrar información exacta, además el país donde se encontró tiene muy pocas investigaciones que involucren a estos insectos, por lo que desconozco cuales son las especies ya identificadas que estén registradas para Venezuela, por tanto, no tengo una buena idea del nombre de este ejemplar, solo que es del género Phlugis.
Las identificaciones de artrópodos por lo general no son tan sencillas por el elevado número de especies que hay, por sus tamaños, distribución y ciertas características que son compartidas. Así que para no caer en la desinformación solo comparto datos que conozco o pude corroborar tras diversas observaciones.
A pesar de que solo vemos a estos ejemplares como ruidosos y problemáticos, en este escrito resalto que no todos siguen la misma ola, de manera que, así como hay algunos que se alimentan de diferentes plantas, también existe una minoría que prefiere o se adaptó para alimentarse de otros insectos, esto es algo muy lógico cuando tenemos presente de que hay miles de ellos repartidos por el mundo. El espécimen de esta publicación puede recurrir al canibalismo si las presas escasean, también puede optar por alimentarse de ciertos organismos vegetales por esta misma causa, pero lo importante es que nunca se han reportado como plagas, ya que es algo que hacen de manera ocasional y que depende de la disponibilidad de alimento que exista en un determinado lugar y momento.
Todas las imágenes compartidas en este post pertenecen al autor . Las fotos se realizaron con un teléfono Redmi 8A y se editaron con la aplicación Canva.
Algunas referencias:
New neotropical species of the genus Phlugis (Orthoptera: Tettigoniidae: Meconematinae)