Saludos estimados amigos de la plataforma Hive en general. El día de hoy les traigo la continuación del post anterior referido al subfilo de los miriápodos, en esta ocasión hablaré sobre la clase de los quilópodos (chilopoda), uno de los grupos más interesantes que hacen vida dentro del filo arthropoda. Sin más nada que agregar, te invito a disfrutar de esta interesante lectura.
Escolopendras, artrópodos de la familia escolopendridae. Fotografía autor:
Yasunori Koide. CC BY SA 3.0 y editada por el autor
En una anterior entrega titulada Miriápodos | Hablemos de Diplópodos, tuve la oportunidad de mostrar un poco a modo de introducción, sobre el impresionante subfilo de los miriápodos y uno de los grupos más importante que lo conforma, como lo es el de los Diplópodos (milpiés). En el presente artículo nos adentraremos en la segunda clase más importante dentro de estos invertebrados, esta clase es conocida como chilopoda y está integrada por aquellos animales que vulgarmente conocemos como ciempiés.
Los quilópodos son artrópodos que por sus características se suelen confundir en gran medida con sus primos los diplópodos, al igual qué, no es para menos que toparse con uno de estos imponentes organismos no cause asombro o temor en algunas personas u otras especies de seres vivos; asimismo, este tipo de artrópodo puede alcanzar grandes tamaños a comparación de los milpiés, por lo que el factor "número de patas" no vale de mucho para adquirir una gran longitud. Por otro lado, los miriápodos se caracterizan por tener diferentes hábitos alimenticios, por ejemplo, los diplópodos suelen ser detritívoros o asociados más a la descomposición de materia orgánica, por su parte los quilópodos son carnívoros por excelencia, si nos fijamos bien, en este subfilo perteneciente al reino animal encontramos 2 bastiones necesarios para el correcto funcionamiento de los ecosistemas terrestres, por un lado la descomposion y por el otro el control de otras especies, siendo estos últimos puntos los que señalan la vital importancia de cada una de sus especies.
El fascinante orden scolopendromorpha. Fotografía de dominio público y editada por el autor
Dentro de la clasificación científica de los quilópodos se ubica a un curioso orden conocido como scolopendromorpha, mismo, que se divide en 5 familias, siendo una de las más importantes o conocidas la de los escolopéndridos o scolopendridae, cabe destacar que todas las especies pertenecientes al ya mencionado orden, son conocidas en muchas culturas además de ciempiés como escolopendras. Éste tipo de miriápodo se ha ganado muy mala reputación debido a que muchas veces suelen actuar de manera agresiva ante la presencia de otros organismos, son especies que no dudarán en atacar a cualquiera que se interponga en su camino; sin embargo, mientras no se les moleste suelen tomar otros caminos.
Por otra parte, estos artrópodos se diferencian de los milpiés porque poseen su alargado cuerpo dividido en un estimado de 21 segmentos, mientras que sus primos los diplópodos o milpiés poseen más de estos segmentos, asimismo, uno de estos quilópodos tiene en cada segmento tan solo un par de patas y su "contraparte diplopoda", posee 2 pares de patas por cada segmento, estos son datos relevantes para poder diferenciarlos correctamente, aunque existen otros datos que se irán desarrollando más adelante mediante la lectura.
El arsenal de una escolopendra. Fotografía de fondo Dominio público. Autor foto ciempiés cabeza roja: Thomas brown CC BY 2.0. Autor foto scolopendra: Fritz Geller-Grimm CC BY SA 2.5 y editadas por el autor
Lo que hace realmente temible a una escolopendra no es solo su tamaño, sino que también está fuertemente blindada y armada con un par de patas especializadas que la evolución les otorgo, con dichas herramientas pueden defenderse y ahuyentar hasta al más salvaje de los depredadores. Este par de apéndices especializados se conoce como forcípulas y suelen recordar en gran medida a los quelíceros de una araña, ya que como aprecian en la fotografía superior izquierda, cada uno de estos apéndices está provisto de un "colmillo o uña" con la que suelen morder y inocular el veneno que poseen, mismo que suele ser letal para sus presas.
El veneno de este quilópodo es conocido bajo las siglas SsTx o "toxina terrorífica de la escolopendra", se sabe que su veneno puede causar necrosis en la piel, alteraciones en el sistema nervioso, espasmos musculares y fallos a nivel cardíaco, a pesar de esto, este veneno suele no ser tan mortal en humanos, pero a veces puede ganarle la batalla a una vida. De igual manera, lo que si está comprobado es que además de los síntomas mencionados, el dolor que produce esta mordedura o picadura es indescriptible, se dice que el dolor es poco tolerable, tanto así, que puede causar desmayos, eso sin contar que puede prolongarse por más de 48 horas, estas son cosas a tomar en cuenta a la hora de toparse con algun quilópodo.
Especie: Scolopendra multidens, autor fotografía: Gaison64 CC BY SA 4.0 y editada por el autor
En lo que respecta a la movilidad de estos artrópodos, cabe destacar que se pueden desplazar a una buena velocidad, aspecto que suelen poner en marcha a la hora de huir o para perseguir determinadas presas. Por otro lado, un Diplópodo o milpiés suele ser mucho más lento y torpe que un ciempiés, es muy probable que esto se deba a que el primero como ya sabemos, posee un número superior de patas muy cercanos una de la otra, mientras que un quilópodo posee dichas extremidades más largas y con mayor espaciado entre si, lo que le ayuda a realizar movimientos rápidos y concisos en espacios cerrados.
Otro punto con respecto a sus extremidades, es que las escolopendras poseen una fuerza de agarre increíble, una vez que se aferran a algo, es un reto poder separar sus poderosas 24 patas. La longitud que pueden alcanzar varía según la especie, por lo que existen ciempiés pequeños y algunos de tamaño considerable como la especie Scolopendra gigantea, esta especie puede alcanzar los 30cm de longitud.
Especie: Scolopendra japonica. Autor fotografía: Gaison64 CC BY SA 4.0 y editada por el autor
La alimentación de éstos miriápodos es variable en lo que respecta a presas, por lo general suelen comer presas pequeñas como insectos, moluscos terrestres, arácnidos, otros miriápodos y pequeños roedores; sin embargo, las especies de mayor tamaño pueden encarar a presas grandes y más poderosas, por ejemplo, la Scolopendra gigantea suele subir a la parte superior da las cuevas y deja medio cuerpo suspendido en el aire, gracias a sus antenas puede captar vibraciones y olores en el ambiente, de esta manera puede capturar murciélagos mientras estos están en pleno vuelo, también pueden devorar serpientes; hay casos en que las serpientes se tragan a la escolopendra y esta ultima desde dentro del reptil empieza a devorarlo, es aquí cuando decimos que el "cazador es cazado" de una manera ingeniosa, y este seria uno de los problemas de este tipo de reptiles que en vez de masticar, tienen que engullir o tragar entero.
Sin lugar a dudas, una terrible forma de morir...
Escolopendra cuidando a sus huevos. Autor fotografía: Arjun C.P CC BY SA 4.0
La reproducción en el caso de las escolopendras no requiere de cópula directa, sino que se reproducen de forma indirecta, con esto me refiero a que el macho suele buscar un punto y cava un pequeño agujero en el que cuidadosamente guarda un pequeño saco que contiene sus espermatozoides (espermatóforo), luego la hembra capta las señales químicas y parte en busca del espermatóforo, una vez que lo encuentra es cuando es fecundada. Una hembra suele colocar un estimado de 50 huevecillos que cuidará por un determinado tiempo, este cuidado parental es muy común no solo en quilópodos, sino también en otras especies de miriápodos; de igual manera, también se sabe que el desarrollo de estos organismos es muy lento y variable, condición por la que suelen vivir incluso hasta por más de 6 años.
Siempre es recomendable no molestar a este tipo de invertebrados, por lo que de toparse con uno de tamaño considerable, evite por todos los medios la manipulación de los mismos; recuerden informar a los niños, ya que la picadura de una escolopendra puede llegar a ser letal en los más pequeños, muestrenles fotografías y enseñenles a respetarlos, jugar con una agresiva escolopendra puede ser un error para nunca olvidar.
Para terminar quiero dejarles un pequeño vídeo de Youtube que fue compartido por el usuario papuckito, en el vídeo se aprecia a un educador de la vida silvestre conocido en la TV como "coyote peterson", este personaje se caracteriza por dejarse picar y morder por diferentes artrópodos, analizando de esta manera el efecto de diversas toxinas sobre su propio organismo; en esta ocasión se pone a prueba ante una escolopendra, vean el grado de dolor que se refleja en su rostro:
¡Gracias por leer!
Las fotografías presentadas en este post, fueron editadas con la aplicación canva.
Referencias e información importante: