Los componentes bióticos que pululan en el mundo tienen curiosas formas para expresarse o hacerse sentir, por lo que a diario podemos llegar a captar incesantes ruidos, melodías o sonidos que provienen de nuestros alrededores, algunos hasta se captan de manera rítmica, esto si prestamos mucha atención. A su vez, estos sonidos suelen ser provocados por otros organismos con múltiples finalidades y los "bichos" pese a sus tamaños también pueden ser capaces de crearlos, llegando a ser auténticas máquinas de estrés para nosotros, como un ejemplo muy popular les puedo hacer mención de ortópteros (grillos o saltamontes), otros grupos pueden aparentar ser silenciosos, pero lo que ocurre es que nuestros oídos no son capaces de captar sus frecuencias emitidas, probablemente esto sea algo positivo para nosotros, ya que si pudiéramos hacerlo la naturaleza sería mucho más ruidosa de lo que conocemos.
El uso real de todo esto termina por ser la comunicación entre ejemplares del mismo tipo, aunque también puede ser provocado como una alerta o mecanismo defensivo de los mismos, ya saben, un bicho bajo amenaza genera algún tipo de ruido que intimide para ahuyentar al agresor o por lo menos hace el intento, por ello el sonido de un mismo insecto puede llegar a ser diverso según la situación en la que esté. El tema de los sonidos es algo que prácticamente no he tocado a fondo en el blog, pero que sí he hecho mención en algunas publicaciones referidas a insectos que tienen estructuras modificadas o especializadas en la producción de algún ruido en particular, el desarrollo de un punto enfocado en el sonido de los insectos puede ser extenso, por esto en el siguiente escrito solo enfatizaré en cosas muy puntuales y enfocadas más que todo en miembros de la familia Cicadidae.
La familia de las cigarras (Cicadidae)
El ejemplar de esta publicación está unido a una de las familias de insectos que más mitos o creencias ha generado en diversas culturas, ya que los suelen asociar con la buena suerte y también a las lluvias, el mismo mostrado en la fotografía fue colectado en el estado Lara (Venezuela) y la familia a la que pertenece se cree que se compone de miles de ejemplares, más de 3.200 especies para dar una cifra estimada. A nivel general podemos verlos por todo el mundo, cada variedad destaca por sus propios tamaños, colores, desarrollo y, como no puede faltar, por un curioso o poderoso ruido que son capaces de emitir durante ciertos periodos de año, a este espécimen lo encontré en mitad de una noche calurosa, se me hizo extraño poder ver a uno en plena madrugada, aunque su canto era un evidente delator. He de admitir que no soy un amplio conocedor de estos insectos a nivel de especies, todo lo que sé son cuestiones muy generales y en eso se basará más la publicación dando uso del material fotográfico obtenido, puede que hasta sea más interesante de esta manera, ya que la mayoría de variedades de estos "bichos ruidosos" resultan ser poco llamativas y lo realmente fascinante son sus desarrollos sumando lo que son capaces de hacer estas cigarras, es decir, cosas más generales que suceden durante sus vidas.
Por otro lado, con un vistoso color verde y unas largas alas este ejemplar de unos 4 centímetros se posiciona durante los momentos más calurosos del día sobre determinadas plantas para emitir una serie de sonidos rítmicos que pueden ser escuchados a largas distancias. El espécimen modelo de estas fotografías es un macho, esto se sabe porque es capaz de generar ese "canto" estridulante que, según la especie, puede ser distinto y escucharse en ciertos momentos del día, las hembras no son capaces de producir el sonido, pero si captan las vibraciones que este genera siendo de esta forma atraídas por las "orquestas o serenatas" de estos machos. Es posible que al visitar distintos lugares escuchemos distintos cantos de estos cicádidos, es decir, con ritmos o tonos muy diferentes, esto se debe a lo que mencionaba anteriormente, cada especie mantiene su propia "melodía" para comunicarse con las hembras de su misma especie, por esto se pueden llegar a escuchar variantes o sonidos diferentes en otras regiones o países, depende mucho de las especies que pertenezcan a cada lugar.
Una cosa curiosa es que muchas culturas suelen asociarlas con la lluvia o con la llegada de estas, cosa que en parte es cierta y en otras no tanto, ¿Qué quieres decir? pues, estos ejemplares comienzan a realizar sus cantos o ruidos (estridulación) en los momentos más calurosos de cada año, son amantes del calor y lo necesitan para su optimo desarrollo en fases tempranas junto con cierta humedad, por lo que el canto de los machos adultos anuncian días calurosos y buenos para reproducirse, una vez que cesan los cantos es porque han cumplido su cometido reproductivo y las lluvias están próximas, momentos en que los juveniles nacidos (ninfas) esperan el paso de estas y la llegada del calor para emerger y comenzar otro ciclo.
Ahora, hablemos un poco sobre las características que posee este ejemplar compartido en el post, como ya hemos visto su color principal es un verde muy claro con colores como el marrón en una porción de su dorso, específicamente en el mesonoto, también es visible el color blanco a modo de franjas por los laterales del abdomen. Sin embargo, en la parte baja o ventral vemos que su cuerpo luce cubierto por lo que parece ser un polvo blanquecino, esto es algo que llamó mi atención desde el primer momento, si bien se sabe que muchos integrantes del taxón Hemiptera pueden producir estas especies de partículas blancas en grandes cantidades para protección y otras cosas, en cicádidos resulta ser algo más confuso, ya que esto puede indicar presencia de hongos del género Massospora, un asesino en toda regla de este tipo de ejemplares. Aun así, esto queda solo como curiosidad, ya que no se aprecia daño muy evidente sobre este espécimen, pero conservo mis dudas porque hay mucha acumulación de estas partículas en zonas muy puntuales, por ejemplo, en los laterales y la parte ventral del abdomen, de ser esto por causa de un hongo, entonces todas las partículas blancas vendrían a ser esporas a la espera de esparcirse entre otros cicádidos, ¿En qué momento? justo cuando este macho haga cópula con otros.
Todo lo mencionado con respecto al hongo es solo especulación de mi parte, ya que no pude corroborarlo, así que puede que solo sea un rasgo característico de este cicádido tener la parte ventral cubierta por estas partículas, aunque como mencioné antes, sigo manteniendo mis dudas al respecto.
Si hablamos del desarrollo de estos ruidosos insectos, hay que decir que se dan de la misma manera o bajo el mismo protocolo pero varían mucho en lo que respecta al factor tiempo, es decir, hay ejemplares en particular cuyo desarrollo se culmina mucho más rápido que en otras, pero en cualquiera de los casos son ciclos que duran años, con esto hago énfasis en que a diferencia de otros insectos que se desarrollan muy rápido o en pocos días, en cicádidos el desarrollo completo dura de dos años e incluso más de 10, esto es algo muy curioso que siempre me ha causado asombro y esto depende en sí de cada especie, así que hay algunas de ciclos más cortos y otras que requieren más años. Lo cierto del caso es que los ejemplares adultos son los que menos viven y su propósito primordial es básicamente reproducirse lo más rápido que puedan, etapas en las que seremos capaces de escuchar los particulares y estridulantes sonidos emitidos por los machos.
Ahora, el ciclo de estos inicia cuando la hembra coloca los huevos en las plantas, cuando los juveniles emergen de los huevos bajan al suelo de forma progresiva y se entierran, aquí pasaran años alimentándose de fluidos que extraen de las raíces mientras esperan un momento adecuado para emerger y realizar la última muda de las que obtendrán sus alas y órganos sexuales perfectamente desarrollados, es importante acotar que los machos emergen de primero y en los próximos días iniciarán con los cantos para atraer hembras.
Algunos pueden llegar a ser plagas, aunque no tienen una importancia muy destacada en cuestiones agrícolas en varios países.
Por otro lado, a ciencia cierta no sé muy bien a que especie pertenece este ejemplar, pero tras hacer algunas comparativas superficiales y si tuviera que apostar, diría que pertenece a un género que recibe el nombre de Proarna, hay varios especímenes de ese grupo que comparten ciertas similitudes con el de las fotos e incluso ubicaciones geográficas, aunque no tengo certeza al 100% de que realmente esté en el mencionado género. De igual manera, otro aspecto importante de hacer mención es la procedencia del sonido que producen, este se genera gracias a unas membranas o estructuras (timbales) y a una serie de "sacos de aire" que tienen en el abdomen, estos sacos tienen la capacidad de absorber aire y expulsarlo dando como resultado que se produzca un sonido al entrar en contacto con las membranas.
Por último, hay otra creencia en donde dicen que estos bichos explotan de tanto "cantar" o emitir su característico sonido y se basan en esto porque encuentran adheridos a los árboles sus exoesqueletos vacíos, pero esto es falso, las "cubiertas vacías" que se encuentran son en realidad mudas (exuvias) de las ninfas o juveniles, la última muda que realizan para ser adultos es la que se puede ver pegada en árboles o zonas elevadas, los machos adultos que son los capaces de provocar el sonido no explotan ni nada por el estilo.
Cuéntame, ¿Cómo le dicen a estos insectos en tu país?
Todas las fotografías pertenecen al autor . Las imágenes se editaron con la aplicación Canva.
Algunas referencias:
Cigarra, un estilo de vida único