Epílogo…
Este relato está creado desde distintos puntos de vista, cada viernes verás la visión de uno de sus personajes.
Hoy sumérgete en el miedo de Morana.
La lista
La perspectiva de Morana
Se cumplía el plazo y debía realizar mi parte, aunque cada vez era más difícil y el peso en mi conciencia ya no se mide en gramos, ahora eran toneladas de culpa.
Tome una hoja y la puse en la impresora, una sola bastaba y con concentración comencé a teclear cada letra sin verla, ya sabía la disposición del abecedario y los números, al igual que cada carácter y combinación posible, mientras la habitación estaba a oscuras y solo la pantalla de mi computadora reflejaba una tenue luz, sentía que yo misma no debía ver nada, y con un pañuelo cubrí mis ojos mientras el tecleo de mi manos nerviosas iban y venían, todo estaba en mi mente más no en mis ojos.
Pero no era solo concentración, era también la memoria, y la experiencia en los años la que me había llevado a realizar una lista segura, una que no debía saltar puntos, sin espacios. Una lista que debía ser seguida de punta a final sin omisiones.
Vivía con mi padre desde los nueve años, sin embargo, visitaba a mi madre periódicamente. Con el paso de los años, las visitas se hicieron cada vez menos y en la actualidad, a mis dieciséis años, la visito solo una vez al año. Pero no es cualquier fecha, siempre está visita ocurre en la noche de luna nueva, aquella noche donde la luna pareciera desaparecer y apenas se logra observar su escueta y difusa silueta.
Desde que cumplí los doce años, mamá, me pedía llevar a algún amigo o amiga, suponía en aquel tiempo que lo hacía para sentir más risas en la casa, ya que está, siempre estaba silenciosa.
Pero mis suposiciones estaban erradas y aquellas peticiones tenían un trasfondo que no muchos estarían listos para escucharlas o creerlas.
En base a esas experiencias, es que pude redactar una lista infalible, una protección a quien me acompañara y a sabiendas de que nada bueno ocurría en estas visitas, no podía rehusarme a cumplir mi papel en esto.
Empecé entonces a redactar la lista, donde los últimos incisos habían sido anexados en base al año anterior.
Lista para una visita en mi casa materna.
1- No mantengas contacto visual con mi madre al inicio.
2- Saludala con educación y solo dale la mano, por ningún motivo busques abrazarla o darle un beso en la mejilla.
3- Espera que ella nos invite a pasar y no te sientes si ella no te lo ofrece.
4- Absten tus preguntas sobre la decoración de la casa y no cuestiones su gusto en el color de las paredes.
5- Sube justo detrás de mí en las escaleras.
6- Compartiremos mi habitación.
7- No aceptes el ofrecimiento de mi madre para quedarte en otra habitación por más insista.
8- Trata de mantener tus artículos personales dentro de tu mochila.
9- No te separes de mí en ningún instante y ve conmigo solo si yo te lo digo, de lo contrario te quedaras dentro de la habitación y la cerraras con seguro.
10- No abras por más que yo te llame, yo tengo la llave para entrar, así que no abras la puerta si eso sucede.
11- Al bajar a cenar, podrás comer todo lo que quieras, solo debes mantenerte lejos de la tarta de manzana de mamá y de su limonada. Por ningún motivo puedes comer o beber lo mencionado, del resto lo que quieras.
12- Sólo estaremos un día y medio, a la una de la tarde del día siguiente nos iremos.
13- En mi habitación hay baño, solo no cierres la puerta, y ante todo, no dejes ningún cabello tirado en el piso o lavamanos.
14- Por más que escuches ruidos en la noche no enciendas la luz y solo cúbrete con las mantas, si te hace sentir mejor puedes sostener mi mano.
15- Te despertaré a las 9:00 am, mientras te vistes traeré a la habitación tu desayuno, mientras tanto debes guardar todos tus objetos personales y recuerda que no debe quedar nada en mi habitación que demuestre que estuviste ahí.
16- Al bajar a las 12:00 pm, con nuestras mochilas, no hagas contacto visual con mi madre, ella tratará de que nos quedemos un día más insistiendo que se siente sola o está enferma.
17- No respondas por ningún motivo y déjame hablar a mí con ella .
18- Cuando te toque la espalda dirás que tienes ganas de ver las plantas del jardín y saldrás sin mirar atrás.
19- Cerca del muro, hay unas cajas que usarás como escalera, saltarás el muro y me esperaras en la esquina, justo donde hay un árbol de manzanas.
20- Yo saldré cerca de las 13:00 horas y caminaré en dirección hacia ti.
21- Iremos a mi casa para hablar de todo lo sucedido, y podrás preguntar lo que quieras.
22- Fuera de mi casa no hablaras con nadie más acerca de mi madre, bajo ningún motivo.
Esas indicaciones deberían ser suficientes para mantener a salvo a la persona en turno, rogando de que todo salga bien y que su alma no sea del gusto del demonio que vive dentro de mi madre y del que día a día siento crece más en mi misma.
—¡Hola, Luz! Quería invitarte este fin de semana a la casa de mi madre, ¿te gustaría ir? —dije al teléfono, fingiendo una sonrisa que solo servía para disfrazar el temblor de mi voz. Al otro lado de la línea, escuchaba la respiración pausada de mi amiga, ajena al abismo que se abría bajo sus pies.
—Mi madre tiene un piano y pensé que quizás te gustaría practicar allí —añadí con rapidez. Sabía que ella amaba la música; ese era el cebo perfecto, el burdo señuelo que usaría para arrastrar a una nueva víctima hacia la lista, rogando en silencio que acatará cada punto sin cuestionar.
—De acuerdo, me encantaría —respondió Luz.
Sus palabras hicieron que la sangre se me helara en las venas, mientras una parte oscura de mi mente, esa que ya no me pertenecía, hervía de una emoción enferma por la noche que se avecinaba.
De pronto, una mano tibia, de esas que te anclan a la realidad por pura fuerza de voluntad, alejó momentáneamente el suplicio de mis pensamientos. Era mi padre. Los ojos de Omid son tan transparentes y profundos que, al mirarlo, me invade el miedo: en ellos solo alcanzo a ver mi propio reflejo, cada vez más difuso, cada vez más perdido en la sombra de lo que estoy a punto de hacer.
English
Epilogue…
This story is told from different points of view. Every Friday, you will see the perspective of one of the characters.
Today, immerse yourself in Morana's fear.
The list
Morana's perspective
The deadline was approaching and I had to do my part, even though it was getting harder and harder and the weight on my conscience was no longer measured in grams, but now in tonnes of guilt.
I took a sheet of paper and put it in the printer. One was enough, and with concentration I began to type each letter without looking at it. I already knew the layout of the alphabet and numbers, as well as every possible character and combination. While the room was dark and only my computer screen reflected a dim light, I felt that I myself should not see anything, and I covered my eyes with a handkerchief while my nervous hands typed back and forth. Everything was in my mind, not in my eyes.
But it wasn't just concentration, it was also memory and years of experience that had led me to make a reliable list, one that I couldn't skip any points on, without any gaps. A list that had to be followed from start to finish without any omissions.
I had lived with my father since I was nine, but I visited my mother regularly. Over the years, the visits became less and less frequent, and now, at sixteen, I visit her only once a year. But it's not just any date; this visit always takes place on the night of the new moon, that night when the moon seems to disappear and you can barely make out its faint, diffuse silhouette.
Since I turned twelve, my mother asked me to bring a friend along. At the time, I assumed she did this to bring more laughter into the house, as it was always quiet.
But my assumptions were wrong, and those requests had a background that not many would be ready to hear or believe.
Based on those experiences, I was able to draw up a foolproof list, a protection for whoever accompanied me. Knowing that nothing good came of these visits, I could not refuse to play my part in this.
I then began to write the list, where the last items had been added based on the previous year.
List for a visit to my mother's house.
1- Do not make eye contact with my mother at first.
2- Greet her politely and only shake her hand. Under no circumstances should you try to hug her or kiss her on the cheek.
3- Wait for her to invite us in and do not sit down unless she offers you a seat.
4- Refrain from asking questions about the décor of the house and do not question her taste in wall colours.
5- Walk up the stairs right behind me.
6- We will share my room.
7- Do not accept my mother's offer to stay in another room, no matter how insistent she is.
8- Try to keep your personal items in your rucksack.
9- Do not leave my side at any time and only go with me if I tell you to, otherwise you will stay in the room and lock the door.
10- Do not open the door, even if I call you. I have the key to get in, so do not open the door if that happens.
Those instructions should be enough to keep the person on duty safe, praying that everything goes well and that their soul is not to the liking of the demon that lives inside my mother and that I feel growing stronger inside me every day.
"Hello, Luz! I wanted to invite you to my mother's house this weekend. Would you like to come?" I said on the phone, feigning a smile that only served to disguise the tremor in my voice. On the other end of the line, I could hear my friend's slow breathing, oblivious to the abyss opening up beneath her feet.
"My mother has a piano, and I thought you might like to practise there," I added quickly. I knew she loved music; it was the perfect bait, the crude lure I would use to drag a new victim onto the list, silently praying that she would obey every point without question.
"Okay, I'd love to," Luz replied.
Her words made my blood run cold, while a dark part of my mind, the part that no longer belonged to me, boiled with a sick excitement for the night ahead.
Suddenly, a warm hand, one of those that anchor you to reality by sheer force of will, momentarily took away the torment of my thoughts. It was my father. Omid's eyes are so transparent and deep that, when I look at him, I am overcome with fear: in them I can only see my own reflection, increasingly blurred, increasingly lost in the shadow of what I am about to do.
No te pierdas el próximo viernes, la segunda parte de este relato, la perspectiva de Luz.
¿Cuál será su comportamiento ante el terror que la espera? ¿Logrará salvarse de la misteriosa Lorelai?
Don't miss the second part of this story next Friday, Luz's perspective.
How will she react to the terror that awaits her? Will she manage to escape from the mysterious Lorelai?
Créditos / Credits:
Las imágenes usadas fueron creadas en Gemini AI.
El texto fue traducido en DeepL versión free.