Que nunca serías mia me juraste
pero en la primera tu cuerpo desnudaste.
Y bailamos en un suelo cubierto de huesos
ante la mirada de zombies que en silencio
hacian un coro enfermo entre las sombras
buscando la zozobra,
alimento de ansiedad
para la dura enfermedad
del silencio eterno.
Y me dijiste:
"Si llego a ti, ya te abrás ido"
Pero fuiste mía en un descuido
y no te pude dejar ...