Nunca pensé que fuera real, en el fondo de mí, pero igual viví el miedo. Igual me reuní con mis compañeras y ayudé a magnificar el asunto. Conté exageraciones sobre los temores y rumores en mi casa, como si fueran ciertos. El miedo en las leyendas urbanas tiene mucho de juego.
Pienso que para sentir miedo poco importa si el asunto es real, y a veces también pienso que para sentir miedo basta con la fantasía. Un abrazo,
RE: Traficantes de sangre y más sobre leyendas urbanas / Mes de las leyendas urbanas en #ZDE