Le hace falta algo a tu sonrisa, casi siempre muere de prisa.
Le hace falta algo a tu ilusión, que nazca del centro de tu corazón.
Le hace falta algo a tu bonanza, un soplo de amor y de esperanza.
Le hace falta algo a tu empeño, alguien para compartir tu sueño.
Te falta de amor una conquista, alguien que fije en ti la vista, y se pierda mirando esos destellos que reflejan tus ojos claros, bellos, que acaricie con ternura tu pelo y te eleve con un beso hasta el cielo.
Que te diga lo mucho que te ama y que encienda de nuevo la llama del amor que en tu pecho ya no arde, mientras lenta se muere la tarde…
Resumiendo, para que vuelvas a ser aquella alegre e increíble mujer, la que reía a carcajadas y lucía tan radiante como la luz del día, activa, decidida, valiente, optimista… Hace falta que vuelvas atrás la vista.
Sólo así podrás comprender que a esta mujer que tanto sonreír le cuesta, que en nada se parece a la del pasado, falta una cosa, que esté de nuevo a su lado.