Tener a mi perrita Brenda como chef en la cocina es toda una experiencia, imagínense:
¿Se cayó un trocito de carne? Brenda al rescate, no queda nada en el suelo 😄.
¿Un poco de harina voló por los aires? Brenda la investiga y se llena su nariz de un blanco nieve 🤧.
¿Alguien se dio la vuelta con un trozo de queso? Brenda aplica la mirada de "llevo tres días sin comer", aunque no sea verdad ella pone esos ojitos que enamoran 😍.
Tener a Brenda en la cocina no es falta de espacio, es como la seguridad alimentaria: ella se encarga de que ningún alimento que caiga al suelo sufra de soledad y de que el piso quede impecable antes de que tú siquiera encuentres el trapeador.
Por eso amamos a Brenda!!!!!
Having my dog Brenda as a chef in the kitchen is quite an experience, just imagine:
A little piece of meat falls? Brenda to the rescue! Nothing is left on the floor 😄.
A bit of flour flies through the air? Brenda investigates and ends up with a snow-white nose 🤧.
Someone turns around with a piece of cheese? Brenda pulls out the 'I haven't eaten in three days' look; even though it’s not true, she gives you those puppy eyes that make you fall in love 😍.
Having Brenda in the kitchen isn't a lack of space, it’s like food security: she makes sure that no food falling to the ground suffers from loneliness, and that the floor is spotless before you can even find the mop.
That’s why we love Brenda so much!!!!
