Foto de mi propiedad y mi perra
A mi perra
Ojos color miel de caramelo, grandes muy elocuentes, miran hablando y hablan mirando.
Que apropiado lenguaje te acompaña, que hermoso misterio de comunicación, de diálogo constante, nunca para, corazón fiel siguiendo pasos, espera silente e impaciente, se viene el padre y la emoción llega primero.
Alegría no oculta por el encuentro, corazón batiente, latidos fuertes y acelerados, noble corazón que salta rebelde como queriendo adueñarse del momento, buscando siempre la forma de mostrar el más grande de los afectos, reproducción de lo que al interior se vive, diálogo a gritos de lo que llena su alma toda... ¿y tiene alma en el pecho?...
¿Cómo amaría sin tenerla? No usa mis códigos al hablar pero como se le entiende cada gesto, si pudiera hablar humano, llovería en palabras edulcoradas, amables profundas, inmensas, muy cargadas de lo incontable, lo incuantificable.
Puro amor y pelo largo champán, que se ve y se siente suave al tacto, ¿qué profundo amor te guía hacía mí por mí?...
Un minuto, una hora, un día da lo mismo, igual es su intensidad para manifestar el "siempre te espero", "aunque tardes sé que vendrás" y cuando vuelvas correré dando vueltas aun sobre mí misma, dando saltos de contentamiento, gritando sin hablar solo con gestos, que aquí en mí corazón pequeño en tamaño pero grande en amar, te espera siempre reservado tu trono, majestad, reina en tu lugar...!