Ya yo he hablado y confesado, en varias ocasiones mi postura y parecer personal sobre los gatitos de la calle. Para aquellos, que quizá, por ahí, jamás me han leido anteriormente debo decirles que soy una creyente leal de la esterilización masiva ¿El problema? Bueno, que la cantidad de gatitos qué hay, en promedio, en cada cuadra, calle o lugar, normalmente suelen superar las capacidades de ONG's, de buenos samatiranos, y de aquellas nobles y educadas almas veterinarias que se ofrecen a hacer lo que toca hacer de manera gratuita... Sumado, a que muchisima gente, en serio ve a los a gatos de la calle como cuando entra una rata a tu casa ¡Los consideran una plaga infecciosa!
Se podrá imaginar los desafíos que eso conlleva de por sí.. Y ni hablar de los estigmas, o de juzgar a esos tiernos e inocentes animalitos, en función del pelaje qje tengan, del color de sus ojos o de sus rasgos físicos. Los seres humanos solemos mantener esa deplorable tendencia, y en muchos casos en el parámetro empleado al momento de adoptar una mascota; incluso al aplicar para ser padres adoptivos... Pero éste último caso, es algo que va más allá de las sugerencias de contenido de esta comunidad. Y es que, sin más retardos, les presento a "Gata Ladrona". Sí, así decidí llamarla.
Y eas que conozco muchísimos gatos por donde vivo. En cierta manera, me he convertido en el personaje de los Simpson... No poseo innumerables felinos pero con los 3, que sí son mis responsabilidad, más unos cuantos más que siempre procuro que tengan algo que compartir y que saludo y les brindo agüita para que tomen, pues diría que mi casa está bastante plagada (ya que empleé la palabra "plaga" antes) de estos "niños" y "niñas" adoras y absolutamente preciosos. Así fue como, mi querida amiguita, protagonista de esta historia llegó a mi vida.
Originalmente es de casa de un vecino, que medio la alimenta y ciertamente no le quita el sueño saber sobre el paradero de su propia gata... Ya saben, es de esas personas que tienen gatos pero que no los vacunan, que no los atienden ni están preocupados por ellos. Quizá por alguna infestación de ratones o de algo, le motivó para tener a su cargo a esta gatita. Desde el primer momento que la vi, que fue hace un tiempo ya, sabía que estaba mal alimentada y claramente, mal cuidada.
Lucía casera pero podía más su hambre que su sigilo y precaución. Ahí es cuando deterninas que es un gato con pésimos cuidados. Pero más allá de lo aparente, no es eso lo que molesta, sino el hecho de que esté tan normalizado tratar a los animales, puntualmente a los gatos, como si de un objeto inanimado se tratase... No creo que sea un trato ético ni mucho menos justo para ellos. Que son sencillamente inocentes el destino, que muchas veces les espera. Puede, y de hecho, es muy probable que yo misma haya cometido un montón de errores en mi vida pero tratarlos mal o con desinterés, jamás....
Entonces, ¿todos deben hacer lo mismo? La verdad, eso es algo que cada quie debería ser capaz de poder ser responder. Lo que sí sé, es que la proliferación de gatitos callejeros, literalmente sobreviviendo a duras penas, y trayendo cada vez más y más descendencia, no es el camino... Sé y soy consciente que lo que sugiero o demando, es algo que necesita mucho dinero pero también un cambio profundo en la concepción de la sociedad sobre el respeto íntegro qué los animales, pero específicamente, los gatitos merecen... No exagero cuando digo, que aún hoy, en ple o 2024, existen personas que consideran a los gatos negros como "malvados" o de "mala suerte". La Gata Ladrona, está sana y feliz (asumo) pero no hay que ser un visionario para saber que los gatos callejeros, en su gran medida, carecen de estas muestras de bondad y cariño hacia ellos. Las cosas deberían, tendrían, que cambiar...