The dramatic story of a fireman who falls in disgrace after losing his job in the middle of an economic crisis will lead him to look for a job as a construction worker, where he will live horrifying moments
La dramática historia de bombero que cae en desgracia, luego de perder su empleo en medio de una crisis económica, lo llevara a buscar trabajo como obrero de una construcción donde vivirá momentos espeluznantes
Things are especially difficult in Armando's life. After losing his job as a fireman due to budget cuts, he has gradually sunk into a dark pit of depression, which has brought him to the brink of alcoholism. His economic situation is getting worse and worse, he practically lives on charity, after losing almost all his savings in the banking crisis that plagues a country where honest workers seem to be worthless.
He dedicated 27 years of his life to public service in the fire department, which gave him many medals for bravery, but today they are of no use to him. As he always says, those hero medals are just an ornament to say that you are worth something, but really you are just a useful tool in the service of a state, which does not hesitate for a moment to get out of you at the first turn of change.
Armando is in desperate need of a job, so he joins the mass of unemployed people who line up every day at the doors of the construction companies that still work, hoping that the foreman of a team or a union will like him and at least give him a job as a laborer, even though he is an experienced master builder, something his father taught him long before Armando decided to become a firefighter.
The darkened sky of a decadent afternoon, announces to the depressed character the end of another day without a job, and another night in which he must visit the kitchens of the local restaurants trying to find someone with a good heart to give him a plate of food. With his head down and his hands in his pockets, he kicks a stone before setting off on his way home, at which point he hears a whistle in the distance.
When he turns around he can see that one of the union bosses is waving to him, Armando quickly goes over to talk to him in the hope that he can get a job. But the union leader tells him that he has no work for him at the construction site. However, because he admires his perseverance in being there every day, he assigns him a job painting an old house that a real estate company wants to bring up to code quickly so that it can be offered for sale.
Full of joy, that same afternoon before nightfall, Armando goes up to the old mansion where he must execute the urgent work, fortunately, the company gave him all the materials, food, and some money to work 24 hours a day if necessary and finish the job as fast as he can. As he enters the house, a shivering cold greets him, overwhelming his body mercilessly, and causing in his mind an uncomfortable feeling that evolves as the hours go by.
The old house seems to have a kind of dark energy capable of intimidating anyone, or maybe it's just the fear of being in such a large and remote house in the middle of the night, all alone. While he paints with the roller on one of the walls, the discomfort increases, suddenly the fear advances inside his bones, causing a shiver so intense that makes him suddenly drop the tool, while he feels on his back the weight of a penetrating and malevolent look, which is embedded inside his being like a dagger.
When he turns around, he can see a huge black rat, with bristly and frightening fur, looking at him aggressively as if it wanted to attack him. The worker takes a hammer and throws it in the direction of the animal, which quickly flees. Armando, as best he can, grabs a shovel and tries to kill the animal, chasing it to a window covered with a black cloth, through which the rat enters. As he removes the cover, the bricklayer gives a terrifying scream of terror. In front of him is the family's private cemetery, located in the backyard of the house.
The man is paralyzed before the impression of such an atrocious discovery, the color flees from his skin at the speed of light, remaining as white as a paper, while he feels very close to his ear the shrill and Machiavellian laughter of an old woman, who tries to grab his arm scratching it with sharp yellowish nails, while the worker tries to escape screaming desperately. He finally manages to escape from the perverse specter, but when he reaches the door, the ferocious rat lunges straight for his neck, ending his life by tearing out his veins. The next day, the company supervisors could not find Armando inside the old house, everything was full of dust as if no one had entered there in a long time, so they only deduced that the man stole the money and materials to sell them, and thus continue with his drunkenness.
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Translated with DeepL Translator
This story is fictional and does not represent anyone in particular.
This is an Original Story written by @susurrodelmisterio for Hive
Las cosas están especialmente difíciles en la vida de Armando, luego de perder su trabajo como bombero por recortes en el presupuesto, poco a poco se fue sumergiendo en un foso oscuro de depresión, que lo puso al borde del alcoholismo. Su situación económica cada vez está peor, prácticamente vive de la caridad, luego de perder casi todos sus ahorros en la crisis bancaria que azota un país, donde los trabajadores honestos parecen ya no valer nada.
Fueron 7 años de su vida que dedicó al servicio público en el cuerpo de bomberos, los cuales le dieron muchas medallas al valor, pero que hoy de nada le sirven. Como él siempre dice, esas medallas de héroe son solo un adorno para decir que vales algo, pero realmente solo eres un tonto útil al servicio de un estado, que no duda ni por un momento en salir de ti a la primera vuelta de cambio.
Armando necesita desesperadamente de un trabajo, así que se une a la masa de desempleados que se colocan cada día en las puertas de las constructoras que aún funcionan, con la esperanza de caerle bien al capataz de algún equipo o de un sindicato, y al menos le dé un trabajo como obrero, a pesar de ser un maestro de obra experimentado, cosa que le enseñó su padre mucho antes de que Armando decidiera convertirse en bombero.
El cielo oscurecido de una tarde decadente, le anuncia al deprimido personaje el final de un nuevo día sin conseguir trabajo, y otra noche en que debe visitar las cocinas de los restaurantes de la localidad procurando que alguien de buen corazón le regale un plato de comida. Cabizbajo y con las manos en los bolsillos, patea una piedra antes de emprender el camino de regreso a casa, en ese momento escucha un silbido en la distancia.
Al voltear puede ver que uno de los jefes del sindicato le está llamando con la mano, Armando, rápidamente se acerca para hablar con él esperanzado de que pueda conseguir un trabajo. Pero el sindicalista, le dice que no tiene trabajo para él en esa obra. Sin embargo, como admira su constancia estando todos los días allí, le va a asignar un trabajo pintando una vieja casa que una compañía de bienes raíces quiere poner a tono rápido, para poder ofrecerla en venta.
Lleno de alegría, esa misma tarde, antes de que llegue la noche, Armando arriba a la vieja mansión donde debe ejecutar los trabajos de urgencia, afortunadamente la compañía le dio todos los materiales, comida y algo de dinero para que trabaje las 24 horas de ser necesario, y termine el trabajo lo más rápido que pueda. Al entrar a la casa, un frío estremecedor lo recibe, abrumando su cuerpo sin piedad, y causando en su mente una sensación incómoda que evoluciona a medida que avanzan las horas.
La vieja casa parece tener una especie de energía oscura capaz de intimidar a cualquiera, o tal vez es solo el miedo de estar en una casa tan grande y alejada en medio de la noche, totalmente solo. Mientras pinta con el rodillo una de las paredes, la incomodidad aumenta, repentinamente el miedo avanza por dentro de sus huesos, ocasionado un escalofrío tan intenso que lo hace soltar de golpe la herramienta, mientras siente en su espalda el peso de una mirada penetrante y malévola, que se incrusta dentro de su ser como un puñal.
Cuando Armando voltea, puede ver una enorme rata negra, de pelaje erizado y espantoso, que lo está mirando con agresividad como si quisiera atacarlo. El obrero toma un martillo y lo lanza en dirección al animal, que emprende una rápida huida. Armando, como puede, agarra una pala e intenta matar al animal, persiguiéndolo hasta una ventana cubierta con una tela negra, por donde la rata se introduce. Al retirar la cubierta, el albañil da un grito de terror espantoso, frente a él, se debela el cementerio privado de la familia, ubicado exactamente en el patio posterior de la casa.
El hombre queda paralizado ante la impresión de tan atroz descubrimiento, el color huye de su piel a la velocidad de la luz, quedando tan blanco como un papel, mientras siente muy cerca de su oreja la carcajada chillona y maquiavélica de una anciana, que intenta agarrar su brazo arañándolo con unas afiladas uñas amarillentas, mientras el obrero intenta escapar gritando desesperadamente. Por fin logra zafarse del perverso espectro, pero cuando logra llegar a la puerta, la feroz rata se lanza directo a su cuello, acabando con su vida desgarrando sus venas. Al día siguiente, los supervisores de la compañía no pudieron encontrar a Armando dentro de la vieja casa, todo estaba lleno de polvo, como si nadie hubiera entrado allí en mucho tiempo, por lo que solo dedujeron, que el hombre se robó el dinero y los materiales para venderlos, y así continuar con su borrachera.
Gracias por leer.
Esta historia es ficticia y no representa a nadie en particular.
Historia Original escrita por @susurrodelmisterio para Hive
