Hola comunidad de Hive. Les saludo nuevamente, en esta oportunidad quiero comentarles acerca de uno de los viajes de mi vida. Como ya les comenté en mi post anterior, vivo actualmente en la costa norte ecuatoriana pero yo nací y me crié en Venezuela. Salí de allá por el sur, por la frontera con Brasil porque mi pueblo, Ciudad Bolívar (de donde es originario el Amargo de Angostura ®) queda al sur y más cerca de la frontera con Brasil que la de Colombia.
Así que el el 23 de junio de 2016 tomé un bus directo Ciudad Bolívar- Manaus, fueron en total 30horas de viaje. Mi idea era recibir mi cumpleaños cruzando la frontera ya que nunca había salido de mi país en 39 años y de niño tenía la idea de que en otros países el cielo se vería diferente. Al amanecer llegamos al pueblo fronterizo de Santa Elena de Wairén en el lado venezolano para hacer el trámite migratorio y cruzar al pueblo fronterizo de Pacaraima del lado brasilero.
Al atardecer del 24 llegábamos a Boa Vista donde el autobús hizo una parada larga para recoger y dejar pasajeros y al amanecer del 25 llegábamos a Manaus. Al llegar fui al hostal que había reservado en el centro de la ciudad muy cerca del teatro Amazonas. En la noche salí a conocer los alrededores y quedé gratamente impresionado por la cultura y la gastronomía del lugar. En cada esquina hay un asadero de carnes con musicos que tocan las guitarras y los instrumentos de percusión como unos maestros, tocando el Choro y la Samba. Conocí los alrededores del teatro Amazonas, una obra maestra de la arquitectura de los tiempos de la explotación del caucho.
A la mañana siguiente me dirigí al puerto a comprar mi boleto en el barco donde comenzaría mi travesía a través de los ríos del Amazonas brasilero y peruano. El barco no zarparía hasta el siguiente día pero podía dormir esa noche allí y salir a comer. La noche siguiente zarpó el barco desde Manaus rumbo hacia Tabatinga en la triple frontera de Brasil - Colombia y Perú. La experiencia de viajar en esos barcos de carga por los ríos del Amazonas fue inolvidable. Hay camarotes que se pueden rentar pero hay zonas en los niveles inferiores del barco dónde puedes guindar tu hamaca junto con los demás pasajeros y allí dormir y pasar el viaje. Al principio no fue tan divertido porque íbamos muy juntos unos de otros pero los brasileros son personas muy abiertas y amigables y al final del viaje todos eran mis amigos. Al llegar a Tabatinga hice mis trámites migratorios para cruzar al lado peruano, la isla de Santa Rosa y continuar el viaje hasta Iquitos en la amazonía peruana. El barco hacia Iquitos salía al otro día así que pasé el resto de la tarde en Santa Rosa.
La mañana siguiente partíamos rumbo a Iquitos en un viaje de cuatro días más por la amazonía peruana. Los pueblos amazónicos brasileros y peruanos solo se diferencian en la comida y en el tipo de gente, en el lado brasilero era mejor la comida del barco abundante y rica, del lado peruano era mejor comer en los pueblitos donde el barco iba atracando, más que todo pescados de Río fritos o asados con yuca y ensalada. Luego de 4 días llegamos a Iquitos y alli tomé otro barco hasta Yurimaguas, punto desde el cual ya hay conexión terrestre hacia el resto de Perú, así que y tomé un bus hasta Chiclayo pasando toda la amazonía la sierra y la costa peruana. Allí por concluido la primera parte de mi viaje y me quedé un par de días disfrutando de la gastronomía local; ceviches, sopas, estofados entre otras muchos platos deliciosos. A partir de este punto comienza una segunda parte de mi viaje que se vio interrumpido por razones que en el siguiente post les comentaré. Aquí les dejo algunas imágenes captadas por mí en el trayecto. Saludos y muchos éxitos para todos.