Mi nombre es Anny Salvemini, nací en una pequeña ciudad llamada Calabozo, en el estado Guárico, corazón de mi bella Venezuela, Soy la mayor de dos hermanos, todos con la misma herencia genética, hija de padres cariñosos, religiosos, que desde pequeña me enseñaron a creer en nuestro Dios todo poderoso, y respetar las creencias de los demás.
Mi infancia sin duda alguna fue maravillosa, a pesar de mi nacimiento prematuro antes de los 7 meses de gestación, nací el 20 de agosto en el hospital Dr. Francisco Urdaneta Delgado en mi ciudad, las probabilidades de vida eran pocas, ya que solo contaba con un peso de 1.500kg y mis órganos no estaban del todo desarrollados, sin embargo todos se sorprendieron por la rápida evolución que presenté, al primer mes de nacida habia ganado un peso adecuado. Desde muy niña me a gustado el baile, la escritura, y sobre todo la carrera que escogí, la medicina, como médico recién graduado me toco tratar con la pandemia del Covid-19, tratando a pacientes con este virus me pude dar cuenta de la importancia de tener vocación de servicio ya que no es nada fácil luchar con este mal que ataca a la humanidad, ver a las personas y a sus familiares día a día aferrandose a la esperanza por salir con bien de este mal que no discrimina, me ha enseñado a reconocer y valorar la vida como lo más hermoso que Dios nos otorgó, trabajo en un hospital y en una clínica privada, en mis ratos libres me encanta hacer deporte, redactar poemas, me encanta la cocina especialmente, la elaboración de dulces.
De mi madre aprendí que si se lucha se puede conseguir una meta ni importa que tan difícil sea si perseveramos está puede ser alcanzada.
No puedo despedirme sin antes nombrar a mi mejor amigo de 4 patas, Niño, así se llama mi gato, el cual adopté de un refugió, en donde estaba en muy malas condiciones, tenemos que ser conscientes en que los animales son seres vivos y merecen nuestro cuidado, respeto y cariño, todos merecen un hogar y una familia que los quiera.