Era una tarde soleada en Monterrey, al parecer el chico sintió la imperiosa necesidad de salir pese a la cuarentena por pandemia que vive el mundo entero.
Fue necesario para el ver el exterior y decidió salir a la plaza y se sentó al lado de una joven que leía su libro tan concentrada que no parecía importarle tener a alguien a su lado.
Oh! Expreso el joven, que tarde tan soleada, hace un poco de calor! Te importaría si me siento a tu lado?
A lo que ella contesto. Si puedes, pero por favor no me interrumpas que quiero terminar el capítulo de esta bella historia.
Y así fue como él y ella estuvieron juntos sin temor al contagio.