Bienvenido al infierno, donde nada es real nada es verdad. No existe la bondad, la empatía y nada, absolutamente nada bueno además.
Difícil será salir de aquí. Confiar en nadie es lo único que es verdad. No se controlar mis instintos, ni mis impulsos.
Soy yo quien desesperadamente lucha por morir porque aquí no puedes morir y aunque deseándolo solo sentirás aquel dolor que te carcome hasta los huesos deseando un poco de paz. No existe nada más.