Estoy bastante segura que es el propio pueblo venezolano quien más lamenta ese grave error, causante de las penurias que sufre y padece en carne propia, muy consciente del engaño y manipulación del que fue víctima, creo que el arrepentimiento no es suficiente por tamaño desacierto. Pero el país entero ha cambiado mucho desde entonces y pide clemencia y el pueblo somos todos.
Éramos ciegos a la realidad, me incluyo en esa lista, aunque jamás fui chavista e hice todo lo que pude para evitarle semejante dolor y martirio a mi adorada Venezuela, igual que otras muchas voces que lamentablemente no fuimos escuchadas y por el contrario tildado de traidores. Le entregamos graciosamente y sin pensar nuestra libertad al diablo.
Perdónalos Señor, no sabían lo que hacían por culpa de la ignorancia que nos tenía esclavizados, pero ese noble pueblo ha pagado muy caro su error, con sangre, sudor y lágrimas. Y el arrepentimiento es oído por Dios, el pueblo tendrá que secar sus lágrimas de dolor e ir al frente de batalla, entregar el supremo sacrificio en aras de libertad conculcada por la tiranía de este régimen que nos ha dejado un charco de lágrimas.
Amen Dios mío, hágase tu voluntad y paz a los venezolanos de buena voluntad. Sálvanos, Sálvanos de nosotros mismo y del cruel e inmisericorde enemigo que tenemos enfrente, que el Arcángel Gabriel clave una vez más su poderosa espada vengadora, en la cabeza de la maligna serpiente. Te lo pedimos humildemente y de todo corazón, Venezuela tu Pueblo que clama por tu ayuda. Amen.