Después de que una mente se logra expandir por alguna nueva idea, jamas vuelve a estar en su tamaño original. Cuando cierro los ojos me veo por dentro. Lo que puedo observar es que definitivamente mi ser se encuentra en una constante expansión. Sin un comienzo verdadero y sin un final. Aprendí que la ley de la atracción existe y que solo indica que atraemos a nuestra vida aquello en lo que enfocamos nuestros pensamientos de manera repetitiva y constante. O al menos así lo he sentido. Todos mis temores, creencias, debilidades y sensibilidades existen solo en mi cabeza plasmados en forma de pensamientos. Pero, eso no los hace menos reales. Mis pensamientos son tan reales como cualquier objeto tangible. Es por eso que siempre que se presenta mi ansiedad me repito, ¿Será que esta mal tener una mente inquieta?
Algo que escribí en mi diario en algún momento del 2015.
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