En México hay un gran porcentaje de niños sobredotados. Calculan que son tres entre cada 100 niños. Muchas veces estos niños talentosos son mal diagnosticados y al confundirlos se les llega a considerar como niños con Síndrome de Déficit de Atención (TDAH) o malos estudiantes, que son segregados y corren el riesgo de llegar a tener una baja autoestima, tan sólo por ser diferentes a la media.