Cuando se tienen niños sobre todo en los que experimentan los primeros años de vida, nos enfrentamos a situaciones que nos cuestan visualizar, principalmente en la adquisición del control de esfínteres. De esta manera es un reto con el infante en la toma de decisión de si va o no a baño por su cuenta, el hacerlo donde sea y cuando sea, haciendo que quedemos excluidos de su autonomía obligándonos a entender que ellos son los que irán a su ritmo y que no debemos ni obligar, ni forzar o apresurar las cosas, sencillamente hay que ir sobre la marcha creando el hábito.
¿Qué es el control de esfínteres ?
En relación a este tema muchos consideran que el control de esfínteres se debe a un aprendizaje del niño, es decir, que debo sentar al niño en el baño cada una hora y esperar a que haga algo, pero en realidad es algo que va mucho más allá de un enseñar al niño sino mas bien proviene de una maduración neurológica a nivel de corteza y sistema límbico, emocional en relación a la seguridad y confianza que genere y motriz involucrando órganos principales como riñones, uréteres y vejiga donde es necesario que el niño pueda identificar que siente ganas de hacer pis o caca y sea capaz de retener su salida hasta hallar el lugar adecuado.
Así mismo podemos definir este término como el proceso de maduración en cuanto los hábitos relacionados con la micción (orina) y defecación (heces) que tienen lugar durante la infancia. Este consta de habilidades que se adquieren en un proceso continuo que se concreta entre los 18 y 36 meses de edad cronológica. Con ello determina el paso de un comportamiento reflejo automático a una conducta voluntaria y controlada dado por el desarrollo físico como psicológico y esto se adquiere de forma paulatina.
Empezar a dejar el pañal.
Secuencia del control de esfínteres:
• Recién nacido evacua de 2 a 8 veces al día.
• Segundo mes no hay control de expulsión/retención.
• A los 8 meses percibe que ha evacuado y siente incomodidad.
• En los 12 meses percibe que ha evacuado y lo comunica a sus padres ya sea con llanto, queja o habla en sí.
• 15 meses el niño percibe y trasmite antes de evacuar pero no puede contenerse.
• 18 meses inicia el control de esfínteres.
• 21-30 meses el niño empieza a avisar pero tiene accidentes nocturnos.
• 30 meses en adelante empieza a dejar los pañales durante el día.
• A los 3 años de edad el 75% de los niños permanece seco durante la noche.
Esta secuencia va determinada de forma general acorde a lo que el infante debe ir logrando en cada tiempo de vida.
Para ello como terapeutas ocupacionales esto va involucrado a lo que llamamos las AVD Básicas ( Actividades de la vida diaria) en este caso en el aspecto de higiene, así mismo se entrena al padre en una primera fase de registro donde se le asigna una planilla para llevar el control (dependiendo de la edad del niño) las veces en las que orino u evacuo y cuantas repeticiones de esto ocurre en el día y la noche, ya al tener esto se comienza la segunda fase de entrenamiento donde se toma el tiempo en los que el niño podría tener las ganas de ir al baño , adaptarlo al uso del inodoro, poceta o vasenilla para bebe , el recordarle que avise si siente o tiene ganas de hacer pipi y que lo comunique para poder generarle con el trascurso de los día una rutina . Lo importante a medida que se vayan implementando estos pasos se debe ir reforzando al niño de manera positiva para que a nivel emocional se sienta seguro de si mismo al realizar lo que se quiere lograr.
Consecuencias de una inapropiada estimulación
Se debe tener presente que puede ocurrir:
• El Conflicto: se puede convertir en una lucha: Hijos vs padres donde hay una imposición de voluntades, es decir, lo que los padres quieren contra a los que hijo desea. Así que se debe generar la mediación y motivación para que el niño colabore de manera fortuita al ir a baño.
• Estreñimiento: si se genera de manera negativa el lado emocional donde el niño experimente miedos, este puede comenzar a estreñirse con el comienzo del proceso (No irá al baño de ninguna manera).
• Baja autoestima: Si se demuestra e impone la rutina de manera oposicionista como obligada y el niño no cumple las instrucciones dadas por el padre y se le regaña fuerte, este se sentirá culpable por no hacer lo que los adultos piden y bajara su seguridad dando rechazo a ir al baño.
Medios para incentivar el control de esfínteres de manera divertida para el niño
Es importante que el niño se sienta cómodo en lo que esta realizando y mas si del baño se trata, por eso como padres deben usar todos los recursos posible para que su niño logre el objetivo establecido pueden utilizar los cuentos ya que estos les permiten que el niño se sienta identificado con los personajes y las situaciones que viven y mayor aun si estos están relacionados con el tema del baño. Hay infinidades de cuentos en los que el protagonista se enfrenta a cuestiones relacionadas con el uso del orinal. Algunos cuentos sobre el tema son: "¿ Puedo mirar en tu pañal!?" o "El topo que quería saber quien había hecho aquello en si cabeza" sin embargo, es adecuado tener en cuanta los libros y cuentos de interés del infante al momento de ir al baño.
También pueden utilizar canciones, aparte de que les encantan a los niños son un medio muy importante para el aprendizaje de ellos , ademas de que algunas canciones hablan del tema o pueden buscar cualquier canción de preferencia del niño para lograr su cometido.
Otra forma para lograr motivar al niño es realizar un juego con agua: con este juego podemos reforzar la idea de continencia . Este juego consiste en llevar el liquido de un recipiente a otro embace, embudos o recipientes pero al vaciar el recipiente decirle al niño el tiempo que debe esperar para hacerlo y colocar el agua , esto es una manera de simular el tiempo de esperar para poder controlar la evacuación de los esfínteres.
¿Como ayudar al niño en este proceso?
• Tener en presente los hábitos que quieres alcanzar.
• Acompañar al niño en estas actividades e indicarle como hacerlas.
• La realización de dicha actividad deberá llevarse a cabo en un ambiente relajado, tranquilo y comprensivo.
•Evitar etiquetar al niño con palabras o expresiones despectivas ya que esto ocasiona angustia y puede provocar más ganas de hacer pis.
•Tener presente que cada niño tiene su ritmo y por lo tanto hay que confiar en su desarrollo, estimulando persistentemente y enseñándole pero nunca exigiéndole.
•Ojo muy importante crear rutinas y respetar los horarios que se han establecido y asociarlos con las actividades de la vida diaria.
•Asegurar el entorno y garantizar que sea un lugar seguro, cómodo y sin distracciones.
•Utilizar pictogramas con la secuencia de pasos. Esto facilitara la comprensión de la rutina de hacer pis o caca en la poceta.
IMÁGENES:
Tres imágenes son de mi propiedad ()
Tres imágenes son sacadas de google imágenes ( control de esfínteres, vasenilla)
Lo colocado en este post es en base a mi opinión y experiencia laboral , espero les guste y les sea de ayuda.