El sol partía el día a la mitad, el pito de los carros sonaba a contratiempo en las largas colas que adornaban la avenida. Un bolso terciado disimulaba la madeja de papel periódico que envolvía la cámara -modelo Olympus- que serviría para la práctica fotográfica de ese día.
El trayecto transcurrió entre teoría y consejos; el comportamiento de la luz, la textura y los colores... Desde cuál sería la velocidad de obturación hasta la abertura del diafragma.
Fotografía: José Núñez
Atravesando la Av. El Milagro, José Nava, mi profesor de Fotografía, me contaba como vivir entre barcas, redes y pescado fue educando sus ojos y su olfato, ese olfato fotográfico que hasta hoy le sirve como sustento para vivir.
Fotografía: José Núñez
Así. se fue acortando el camino hasta llegar al destino, una playa encallada en la soleada y ruidosa capital zuliana. Un rincón olvidado a orillas del Lago de Maracaibo.