En nuestras visitas a la playa siempre trato de enseñarle a mi hija a disfrutar de lo simple, el sentir los pies sobre la arena, cerrar los ojos y escuchar el mar, a bailar dentro del agua y como bióloga al fin a curiosear cuanta cosita veamos, como cangrejos, conchas de mar, caracoles, palmeras y rocas, coleccionar estas últimas a ella le encantan, así que nos pasamos un buen rato buscando piedritas de colores y formas llamativas...este día estábamos haciendo competencia a ver quién encontraba la más bonita y saben qué? Ella gano, me dice mamá te tengo un regalo, una piedrita de Corazón! Y yo derretida de amor como cualquier mamá edulcorada (Porque me confieso totalmente empalagoza cuando de ella se trata) la comparto con orgullo y en honor a ella hay les va mi primera publicación!