Amigos de Steemit, soy July Carolina Padrón Scott. Venezolana. Desde niña he sido amante de la naturaleza y de la fotografía, buscadora de respuestas, inquieta, maestra de vocación, deportista desde los 8 años, iniciándome con esgrima, basket, voleibol, yoga, entre otros. Soy instructora de Tai Chi Chuan, disciplina que practico desde hace más de 15 años. Me fui a la edad de 20 años a un lugar mágico y maravilloso: El Paují, un pueblito de “La Gran Sabana”(Edo. Bolívar-Venezuela),en la frontera con Brasil, comunidad indígena que se hizo heterogénea con los años, sin electricidad, con el agua que nos daban sus ríos y la hermana lluvia, con el cielo más azul que he visto y un manto de estrellas inigualable en sus noches; donde nació mi Rayo de Luz; mi hija amada, allí falleció mi madre y cada día en ese paraíso fue un regalo del Universo. Cuando salí con mi morral en la espalda pensé visitar a mi tío Luis y quedarme hasta que naciera mi hija, eso se convirtió en una aventura de 8 años. Mi vida está marcada por esa experiencia extraordinaria donde empecé seriamente a ejercer mi vocación, para muchos años después, obtener el título de licenciada en Dificultades de aprendizaje. He sido afortunada pues he vivido en lugares preciosos desde que nací. Me mudé de La Gran Sabana a la costa de Venezuela “Los Altos de Sucre” en la frontera entre los estados Anzoátegui y Sucre, luego pasé a la Isla de Margarita donde permanecí 13 años, a esta bella isla “La perla del Caribe” me fui un poco forzada, pues mi espíritu es más de las montañas; sin embargo, me enamoré del mar; después de unos años de resistencia, caí a sus pies y no sólo disfrutaba sus playas sino que me fascinaba bucear. Desde hace 5 años vivo en México, en la Gran y hermosa Ciudad de Mx, trabajando con un proyecto y un equipo fuera de serie “Isla Urbana”, una Asociación Civil que coloca sistemas de captación de agua de lluvia en zonas desfavorecidas. Esta oportunidad de caminar las comunidades y tener contacto directo con su gente bella donde iba a “enseñar” y aprendí mucho más, ha sido muy enriquecedora. En marzo del 2015 tuve un “accidente” que me ha mantenido en reposo y continúo trabajando pero por vía telefónica haciendo seguimiento a los sistemas y aunque al principio esa parada me llenó de angustia, ahora comprendo todo lo que tenía que aprender de esta situación. Desde noviembre de este año vivo en Tepoztlan, “Pueblo mágico de Morelos” a 1 hora de la Ciudad de México, del que me enamoré en mi primera visita a México cuando vine a ver a mi hija, en el 2011. Aquí empiezo un nuevo capítulo de mi vida en este largo camino de aventuras a mis 51 años.
[DSC02792.JPG] Ventana del Alma