1.2
Amores de Columpio….
(23/09/2018)
(fuente de la imagen: https://bricowork.opentiendas.com/tienda/jardin/el-jardin-y-los-ninos/columpio-doble-estructura-de-madera-1)
Elizabeth recuerda su primer amor, o llamémosle su primer enamoramiento. De esos imposibles, tiernos, dulces e inocentes, ya a los 12 años en un parque, mas específicamente un columpio, cuando miró a ese niño de ojos grandes y pestañas muy pobladas, le hicieron mariposas en el estómago, el niño se acercó y le dijo, - ¿me prestas el columpio? Ella no respondió, solo se levantó y se lo dio, se quedó parada tratando de comprender lo que le sucedía en las tripas. Y cada vez que el niño le hablaba el corazón se le agitaba. Ella permanecía en silencio. Se desocupo el columpio de al lado y Elizabeth lo tomó, luego, tal como juego de niños, entre risas, competían quien llegaba lejos, con toda esa adrenalina terminaron por cansarse en pocos minutos, descasaron en sus columpios y el por fin le pregunto: - ¿Cómo te llamas? - ella le responde: -Susana y ¿el tuyo?, -el respondió: Deleite.
No se sabe que le impacto más Elizabeth, pero el nombre del chico era bastante extraño. Y luego él salió corriendo despotricado y ella le perdió la vista unas horas. Eso la entristeció. Se sentó en la rueda, y estaba sola. de pronto, la rueda empezó a girar, cuando voltea allí estaba, Deleite. Y giraron y giraron, por un buen rato hasta marearse y dar vueltas como locos con ganas de vomitar. Pero, llego su mama y su papa, -Deleite, vámonos, es hora. Y se fueron. Jamás lo volvió a ver, pero lo recuerda con toda esa alegría. Él no lo supo, pero significó su primer enamoramiento, que le duro varios años, cada vez que acudía al mismo sitio con sus padres, donde ellos la dejaban allí y se marchaban a relajarse en otras cosas, ella buscaba a su amigo, Deleite, pero jamás lo volvió a ver, hasta que ya le daba rabia ir a ese lugar, pues sentía que no volvería a aparecer….
(Fuente de la imagen: https://www.diversionesramparques.com/parques-tradicionales-tubulares.html)