
Nací en una ciudad elegida por mí. Un 5 de octubre adelantado, del año 1981, donde nadie baja la mirada, porque es nuestra causa común la confianza de querernos sin preguntar, abrazarnos y ser compadres y comadres al instante, de ser hermanos sólo por naturaleza. Cumaná hizo de su gentilicio mi primera opción, cercada por redes de pesca, de recursos literarios y musicales, bañada por un golfo azul descrito por Salmerón, uno de los tres grandes poetas de este panorama nororiental de todo tiempo.

Crecí buceando entre música universal, amando igual a Mozart, Schumann, Chuck Mangione, Tito Rodríguez, Armando Manzanero, María Rodríguez, el Bossa Nova, los grandes del jazz, a Silvio Rodríguez… y otros tantos, encontré tanta belleza como en las letras que se fueron ordenando cada vez más en mis simpatías, jugando a la burriquita y saltando en el saco, porque los carnavales eran muy largos en aquella época, siempre acompañando a mi abuela, la dueña de la vida de esos años de brillo fulminante, así, mientras estudiaba piano a los 4 años, comencé a amar también las calles repetidas que parecen pintadas por artistas ingenuos, que cumplen con calma la obligación de estar donde siempre arde el sol, confundiendo lágrimas multicolor con sonrisas alborotadas.

[Archivo Personal]

[Archivo Personal]
Adorando el golfo creció mi curiosidad científica, y casi sin querer me hice biólogo, después de un camino de juegos, ensayos orquestales, de conocer otros mundos en este mismo mundo separado a la fuerza, me he dejado brotar las intenciones del placer primigenio y racional…

[Archivo Personal]

[Archivo Personal]
La ciencia y la música me han dejado aventurar en el saber, sentir y la geografía...

[Archivo Personal]
Proponiéndome ser útil en la cotidianidad, con acento en los afectos que se tallan con hierro..

[Archivo Personal]
Descubro en el viaje la belleza incompleta de los seres y lugares que son siempre diferentes y nostálgicos...

[Archivo Personal]

[Archivo Personal]
Conociendo, enseñando, y sobre todo, aprendiendo...

[Archivo Personal]

[Archivo Personal]
Con amigos y música...

[Archivo Personal]
Deambulo entre conciertos...
[Archivo Personal]
... y clases.

[Archivo Personal]

[Archivo Personal]

[Archivo Personal]
Somos responsables de más de lo que somos, tal vez encontrase con gente por casualidad es un compromiso…

[Archivo Personal]
... lleno de pura fuerza vital.

[Archivo Personal]

[Archivo Personal]
Dirigiendo entre generaciones en un lugar alto y lluvioso...

[Archivo Personal]
...o en otro, en los diferentes colores de México o Venezuela que se parecen tanto.

[Archivo Personal]
Como los festivales caribeños de Veracruz, con el mismo calor...

[Archivo Personal]
de mi tierra natal.

[Archivo Personal]
Y a nada me siento ajeno en esos otros sitios milenarios.

[Archivo Personal]
Ni siquiera a las arañas fantasmas que protegen a ratos la casa de los artistas.

[Archivo Personal]
O cuando paso sólo de visita...

[Archivo Personal]
y me encuentro con el gigante Bolívar en Panamá.

[Archivo Personal]
La fortuna me dejó respirar aires de otros tiempos...

[Archivo Personal]
y camino descalzo en un viejo estadio de La Habana.

[Archivo Personal]
Y en Toluca conocí...

[Archivo Personal]
...al padre de todos los soles.

[Archivo Personal]
Soñé después a esta ciudad, mucho más que antes...

[Archivo Personal]
con su gravitación ligera,

[Archivo Personal]
y propicia para la inspiración de niños Cortázar..

[Archivo Personal]
y adultos locos.

[Archivo Personal]

[Archivo Personal]
Se quiebra el tiempo después de una nevada...

[Archivo Personal]
y me refugio en letras laberínticas.

[Archivo Personal]
En otra dimensión me vuelco en la oportunidad de una afición...

[Archivo Personal]
el fútbol, que de ráfaga se me presentó sin proponerse en un clásico de atardecer.

[Archivo Personal]
Pero mi mundo está en la gente que nació conmigo...

[Archivo Personal]
donde la oscuridad es opaca.

[Archivo Personal]
Mientras, otra puerta siempre abierta empieza a dar nuevas luces, dejándome incursionar en el oficio activo de la literatura, rindiéndome ya frutos de viajes mágicos y extravagantes...

[Archivo Personal]
Crecí buceando entre música universal, amando igual a Mozart, Schumann, Chuck Mangione, Tito Rodríguez, Armando Manzanero, María Rodríguez, el Bossa Nova, los grandes del jazz, a Silvio Rodríguez… y otros tantos, encontré tanta belleza como en las letras que se fueron ordenando cada vez más en mis simpatías, jugando a la burriquita y saltando en el saco, porque los carnavales eran muy largos en aquella época, siempre acompañando a mi abuela, la dueña de la vida de esos años de brillo fulminante, así, mientras estudiaba piano a los 4 años, comencé a amar también las calles repetidas que parecen pintadas por artistas ingenuos, que cumplen con calma la obligación de estar donde siempre arde el sol, confundiendo lágrimas multicolor con sonrisas alborotadas.

Adorando el golfo creció mi curiosidad científica, y casi sin querer me hice biólogo, después de un camino de juegos, ensayos orquestales, de conocer otros mundos en este mismo mundo separado a la fuerza, me he dejado brotar las intenciones del placer primigenio y racional…
La ciencia y la música me han dejado aventurar en el saber, sentir y la geografía...
Proponiéndome ser útil en la cotidianidad, con acento en los afectos que se tallan con hierro..
Descubro en el viaje la belleza incompleta de los seres y lugares que son siempre diferentes y nostálgicos...
Conociendo, enseñando, y sobre todo, aprendiendo...
Con amigos y música...
Deambulo entre conciertos...
... y clases.
Somos responsables de más de lo que somos, tal vez encontrase con gente por casualidad es un compromiso…
... lleno de pura fuerza vital.
Dirigiendo entre generaciones en un lugar alto y lluvioso...
...o en otro, en los diferentes colores de México o Venezuela que se parecen tanto.
Como los festivales caribeños de Veracruz, con el mismo calor...
de mi tierra natal.
Y a nada me siento ajeno en esos otros sitios milenarios.
Ni siquiera a las arañas fantasmas que protegen a ratos la casa de los artistas.
O cuando paso sólo de visita...
y me encuentro con el gigante Bolívar en Panamá.
La fortuna me dejó respirar aires de otros tiempos...
y camino descalzo en un viejo estadio de La Habana.
Y en Toluca conocí...
...al padre de todos los soles.
Soñé después a esta ciudad, mucho más que antes...
con su gravitación ligera,
y propicia para la inspiración de niños Cortázar..
y adultos locos.
Se quiebra el tiempo después de una nevada...
y me refugio en letras laberínticas.
En otra dimensión me vuelco en la oportunidad de una afición...
el fútbol, que de ráfaga se me presentó sin proponerse en un clásico de atardecer.
Pero mi mundo está en la gente que nació conmigo...
donde la oscuridad es opaca.
Mientras, otra puerta siempre abierta empieza a dar nuevas luces, dejándome incursionar en el oficio activo de la literatura, rindiéndome ya frutos de viajes mágicos y extravagantes...