Hace un año dejé todo y me vine a vivir a una Sierra en Brasil, durante este año que está agonizando he aprendido más sobre mí y sobre las personas que durante esas casi tres décadas que viví en Venezuela, pero ojo, eso no quiere decir que no me considere desierto, selva, nieve y volcán, todo lo contrario hoy más que nunca amo mi país Y EXTRAÑO LAS TAJADAS.
Me gusta todo y a la vez nada, poseo un montón de conocimientos que podrían ser considerados un cúmulo de trivialidades inútiles o valiosas dependiendo del lente con el que se analicen. Y eso está bien, al final todos poseemos esa característica -digo yo- lo que no está bien es soltar el timón de tu vida porque ya no sabes hacia dónde quieres ir, o mejor dicho, ya no sabes qué demonios hacer con tu vida. Qué cosa tan difícil esto de ser adulto.
Una de las coas que recuerdo haber disfrutado desde pequeña es escribir, no creo haber escrito algo que valga la pena para ser publicado, sin embargo aquí en la web todos somos críticos, escritores, emprendedores, empresarios, freelancers… lo cual me concede el derecho de volcar cuanta incongruencia mi alma necesite para sentirse un poco menos vuelta #@$;- disculpen, pero es que me encanta decir groserías, es como agregarle sal a ciertas expresiones ya que sin ellas, pues, no surten el mismo efecto.
Soy buenísima intentando pero no mucho siendo constante, es que la constancia no fue algo con lo que me bendijeron los astros, igual lo importante es participar. Además, soy un poco terca y en consecuencia intentaré formar parte de algo nuevamente.
Aquí vengo a compartir con ustedes lo que me salga del forro y ojalá al menos uno se identifique, le guste o me insulte para así saber que me leyeron.
No está demás mencionar que la única constante en mi vida es sembrarme a ver una serie o atiborrarme de películas que ya he visto una decena de veces, o estoy viendo por vez primera, en cuanto a música, literatura, hobbies, bueno, esos temas serán tocados cuando mi Mercurio Libra esté un poco más en sus casillas.
Sean bienvenidos a este desorden que probablemente será mi blog.
Les dejo una foto en la playa porque ahí es donde quisiera estar en este momento y le envío saludo a esos lentes que perdí en el aeropuerto de Bogotá.